En los últimos años Nicaragua ha sufrido un deterioro excesivamente descendente en los principios y valores, cristianos y morales, cívicos y tradicionales todo lo que, juntos disminuye la Fe; esto es lo que falta en la familia, la sociedad, para la convivencia y el bienestar comunitario y del país. Este deterioro se debe a la costumbre implantada del plagio neopagano del uso de las imágenes y símbolos religiosos para propagandas política partidaria e ideológica, ningún partido ni mucho menos una ideología suplanta la fe y se toma como una religión, esto sería idolatría como es llamar cristianos a estos hechos.
Lo que realmente es ser cristiano es distinguir cual es la voluntad de Dios, lo que le agrada. Ser verdadero cristiano es ser fiel a sus enseñanzas y leyes, amar y servir al prójimo por amor a Él, respetando los derechos del ciudadano, sobre todo la vida y la dignidad individual, la libertad en todo sentido. Ofrecernos como una “ofrenda viva “para servirle al Señor.
Dios no es negociable, ni se compra ni se vende.
En aquel tiempo se vendió al hijo del hombre por 30 monedas de plata; compramos nuestra redención con un Dios misericordioso con los brazos abiertos desde la Cruz. Mientras hoy se adormecen, se compran las conciencias desde el más alto al más pequeño de los servidores de Cristo. Por el contrario los fieles seguidores son amenazados de muerte, perseguidos siendo una Iglesia perseguida por señalar los abusos y errores, y pedir la verdad y la justicia.
Advierte El Salmo 11: “Los ojos del Señor están contemplando/ sus pupilas examinan a los hombres/ El Señor examina al justo y al malvado, /y odia al que ama la violencia”.
Nos aquejan más peligros; los espíritus malignos con potestades y principados andan en el ambiente buscando la perdición. El profeta Isaías revela que: Yo soy el Señor y no hay otro; fuera de mí, no hay Dios.
¿Solidaridad? No existe. Esta sería hermandad e igualdad, no se puede tapar el sol con una hoja de zinc, solo para los simpatizantes y partidarios del gobernante para mantenerse en el poder por años y años
En Nicaragua hay mas sombras que luz, la que lentamente se apaga con el peligro de quedarnos en la noche oscura por eso es tarea de todos trabajar por la salvación cristiana en Nicaragua, nos advierte Pedro Joaquín Chamorro Cardenal: “Si nuestro mundo, si nuestra Nicaragua va a salvarse, solo será a través de un auténtico cambio cuya base está en las esencias cristianas tan olvidadas muchas veces, y estas esencias solo pueden comenzar a tener validez, cuando se rectifica con valor el error cometido, y se parte directamente y sin miedo desde esa rectificación hacia la construcción de una sociedad más justa en lo Social, en lo Económico y en lo Político”.
Esta construcción debe de comenzar desde la primera célula que es la base de la sociedad: la familia, escuela de formación, Iglesia, el hogar templo de Dios.
Urge la Salvación Cristiana de Nicaragua. La autora es directiva de LA PRENSA
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