SACERDOTES EN CAMPAÑA POLÍTICA
Da tristeza y escandaliza ver cómo ciertos sacerdotes disidentes de la Conferencia Episcopal están causando gran daño a la Iglesia católica de Nicaragua, con su desobediencia y mal proceder haciendo campaña política y presidiendo actos proselitistas del partido de gobierno e induciendo a los feligreses a votar por el candidato presidencial ilegal e inconstitucional del Frente Sandinista, Daniel Ortega —el enemigo del pueblo nicaragüense—.
El arzobispo de Managua, monseñor Leopoldo Brenes, manifestó que estos párrocos disidentes que andan en campaña partidaria lo hacen sin permiso de la Iglesia y les hizo un llamado a que no se inclinen por ideologías o partidos.
¿Qué les pasa a estos párrocos disidentes que se dejan llevar por el camino del mal dándonos tan mal ejemplo a los católicos? ¿Qué les atrae a quebrar las leyes de la Iglesia católica y de la Constitución Política de Nicaragua?
Si no se enmiendan y cambian su comportamiento, les podría ocurrir lo que le pasó a un sacerdote norteamericano, el padre Schwartz, quien murió y después de atravesar el túnel se encontró con Jesús, quien le dijo que estaba condenado al infierno porque siendo sacerdote y su representante en la tierra, se había dedicado a trabajar solo para él mismo y no para Dios.
Entonces Schwartz oyó la voz de la Virgen María intercediendo por él, pidiéndole a Jesús que le diera otra oportunidad ya que como sacerdote era de sus hijos predilectos. “No”, dijo Jesús. Está condenado porque en vez de trabajar para mí y mi Iglesia, trabajó solo para su beneficio. Volvió la Virgen a interceder por él y Jesús volvió a decir, “no, está condenado”. Por tercera vez volvió a interceder la Virgen pidiéndole a Jesús que lo hiciera por ella. Hubo un silencio y entonces Jesús dijo: “Está bien, que regrese a la vida”, y al despertarse en la tierra, el padre escribió un libro narrando esta experiencia sobrenatural y ahora es un sacerdote ejemplar, dedicado al servicio de Dios y a hacer el bien.
El padre Schwartz tuvo un final feliz, pero ¿cuál será el final de estos sacerdotes disidentes? ¡Piénsenlo!
Esmeralda Cardenal
SOLO DIOS JUZGA A SACERDOTES
En LA PRENSA de los días 7 y 8 de los corrientes, los artículos “Párrocos orteguistas en campaña” y “Sacerdotes orteguistas por la libre”, hacen referencia a la actuación de algunos sacerdotes católicos que apoyan abiertamente la candidatura inconstitucional de Daniel Ortega y realizan campaña a favor de ella.
Soy católico practicante y nuestra Iglesia nos enseña que no debemos criticar a los sacerdotes, pues son ungidos de Dios y es Él quien los juzgará; lo que sí debemos hacer es rezar por ellos para que el Espíritu Santo los ilumine y puedan reflexionar y rectificar sus errores.
Sin embargo, también es nuestra obligación hacer ver esos errores, con discreción y caridad cristiana, a quienes los están cometiendo, pues pudiera ser que no estén conscientes de su error. El punto aquí es, ¿están o no conscientes estos sacerdotes de lo que están haciendo?
Aceptemos que cuando estos sacerdotes participan en la entrega de material propagandístico (láminas de zinc, por ejemplo), lo hacen estrictamente como un acto caritativo, para paliar un poco la enorme pobreza y necesidad que existe en nuestro país. No obstante, la entrega de estos materiales está supeditada a la afiliación política del beneficiado. Desde ese momento el acto caritativo queda desvirtuado y se convierte en un soborno y en compra de conciencias.
Aceptemos adicionalmente que estos sacerdotes consideren que Daniel Ortega está realmente interesado en sacar el país de su pobreza y necesidad y que vean en él a la persona ideal para lograrlo. Sin embargo, Ortega, intenta participar en las elecciones presidenciales del próximo mes de noviembre, ilegalmente, después de haber violado, distorsionado, retorcido y acomodado la Constitución y leyes del país, a su gusto y antojo, con el apoyo de todos los poderes del Estado, que él domina y controla.
Los sacerdotes, a quienes en los artículos de LA PRENSA se menciona con nombre y apellidos son personas muy preparadas y bien informadas sobre lo que ocurre en el país, que no pueden cerrar los ojos a lo que para todo mundo es evidente. No pueden alegar desconocimiento o ignorancia. Digan lo que digan sus seguidores y paniaguados para justificarlo, Ortega ha violado y sigue violando las leyes de este país y no es correcto, moral ni ético, apoyar a una persona que hace lo que él ha hecho y sigue haciendo. El fin no justifica los medios.
Para terminar, los sacerdotes son quienes mejor saben, a menos que también hayan renunciado a su fe y a sus creencias, que después de nuestra muerte, enfrentaremos el juicio de nuestro Hacedor y que ellos serán juzgados con particular severidad pues Dios los escogió especialmente y les asignó una gran responsabilidad, guiar a su rebaño conforme a sus leyes.
Esta vida es temporal y por mucho que la disfrutemos y prolonguemos algún día moriremos y tendremos que rendir cuentas a un Dios, que si bien es infinitamente misericordioso, también es infinitamente justo. Por favor, queridos sacerdotes, reflexionen y piensen en su alma inmortal y en la eternidad de la otra vida. Si se ha cometido un error por el cual nos quieren forzar a ir contra nuestras conciencias y principios, es mejor enfrentar el juicio humano por ese error, que el juicio divino por violar las leyes de Dios.
René García Urcuyo
SOBRE EL DERECHO DE ASOCIACIÓN
En un conversatorio sobre el derecho de asociación auspiciado por Pro Justicia y realizado en un hotel en Managua, tuve la oportunidad de participar como periodista y miembro afiliado del Colegio de Periodistas de Nicaragua y como docente de educación superior, para conocer sobre nuestra Constitución Política con respecto a este derecho que tiene la población.
En esta actividad los doctores Fernando Centeno y José Antonio Moreno, directivos de Pro Justicia, nos dieron a conocer a más de 20 periodistas la importancia del contenido y los términos jurídicos en cuanto a la libertad de asociación, reunión y manifestación establecidos en nuestra Constitución Política.
El conversatorio se realizó con el objetivo de intercambiar experiencias con hombres y mujeres de prensa sobre los conocimientos que este gremio debe tener, relacionados con los derechos y garantías de los nicaragüenses, especialmente en lo que respecta al derecho de asociación y el funcionamiento de los organismos de la sociedad civil, llamados también personas jurídicas sin fines de lucro de conformidad con la Ley 147.
A veces como periodistas no conocemos con certeza los términos correctos y la importancia para redactar nuestros artículos informativos y referirnos a las diferentes organizaciones que existen en el país tales como: organizaciones sociales, asociaciones civiles, ONG, movimientos sociales, fundaciones, entre otros.
Todo este acervo de cultura o lenguaje constitucional lo dieron a conocer para fomentar en los periodistas el conocimiento sobre la libertad de asociación como un derecho constitucional contemplado en el artículo 49 de la Constitución de Nicaragua y en la Declaración Universal de Derechos Humanos.
Edwin Barrios