Luis Vega Miranda

En qué se parecen Alan García y Nicho Marenco

Para muchos, quizás, la comparación entre el expresidente del Perú, Alan García, y el exalcalde de Managua, Dionisio Marenco, sea exagerada. Puede tengan razón. Pero se me ocurrió hacer esta comparación para mi propia reflexión.

Es fácil. Se puede hacer comparación con personas que tuvieron responsabilidades de administrar gobiernos nacionales o locales y estas son muchas, pero mis preferidos fueron estas personalidades totalmente distintas, pero que tienen ese común de haber sido administradores públicos con éxito, con periodos para hacer las labores para los que fueron electos.

El denominador común entre Alan García y Nicho Marenco es que fueron elegidos por el voto popular, en elecciones luchadas, pero cumplidos sus términos constitucionales se fueron a sus casas, a seguir en la política o a sus empresas y no insistieron en reelegirse a pesar de haber hecho gobiernos exitosos.

Digo que Alan García hizo un buen gobierno a pesar de cuando fue presidente, en el siglo recién pasado, dejó un país con altos índices de inflación. En esta segunda oportunidad no cometió el mismo error, siguió con su propia visión, el modelo del presidente anterior Alejandro Toledo y durante su presidencia consiguió tasas de crecimiento de hasta el 9 por ciento anual y las reservas internacionales alcanzaron un récord histórico.

También Alan García asumió un discurso populista y realizó promesas electorales: “Cinco kilómetros de carretera por día”, “Agua para todos”, miles de familias y comunidades se beneficiaron de estos programas; redujo la pobreza, entregó dinero a familias pobres con la condición de hacer que sus hijos recibieran educación, salud y nutrición (fuente Google, Almanaque Mundial 2012). ¿Merecía García seguir gobernando? ¡Claro! Pero en los sistemas democráticos estas cosas no suceden así. La Constitución Política del Perú, como la nuestra, permite la reelección pero no en periodo seguido. ¿Alan García insistió en querer seguir gobernando? ¡No!

Las repúblicas albinas se regocijaron cuando el izquierdista Ollanta Humala le sucedió en elecciones muy cerradas con la hija de Fujimori. Pero el sistema electoral del Perú funcionó. Ahí donde hay frenos y contrafrenos del poder el sistema democrático funciona. Y el que la hace la paga. Alberto Fujimori está preso, cumpliendo una larga condena por el autogolpe y otros delitos.

Ahora que ya no conduzco automóvil, uso más taxis y a diario escucho las quejas del desastre de la Alcaldía partidista de Managua y de cómo echan de menos al ingeniero Dionisio Marenco, quien reparó y abrió calles nuevas, construyó puentes, dio mantenimiento a los cauces e hizo la vida urbana un poco más transitable.

Él estuvo pendiente por la basura que tiramos los Managua, recordemos aquel programa de los barrios: “El que tenga las pelotas más grandes”, una forma de reciclar basura plástica y papel en la que se ganaba un premio. La frase: “gente como Nicho es la que necesitamos” es común escucharla. Pero Nicho no regresó. ¿Merecía Nicho seguir en la Alcaldía de Managua? ¡Sí! Pero el artículo 178 de la Constitución Política se lo prohibía.

Me gustan los programas sociales llevados a cabo por el presidente Ortega (algunos heredados). Por mi extracción viví limitaciones, pero me gusta también la alternancia de los gobiernos, los poderes totalmente independientes y ejercer mi derecho en elecciones sin que mi voto desaparezca.

¿Es mucho pedir? ¿Por qué para hacer cosas buenas se tiene que concentrar riqueza y el poder político con visos hasta el término de una vida? El autor es abogado y presbítero anglicano

COMENTARIOS

  1. joseff munrroz
    Hace 15 años

    Senor vega, acaso ya se le olvido que nicho marenco,es un esbirro sandinista? es un asesino, que participo en el ataque a la estacion de policia en la carretera sur? y quemaron vivos a los policias? 1979, tambienn fue parte de la represion dictatorial del sandinismo en los 80’s yo no quiero un presidente asesino y criminal, no santifique a un a un asesino.

  2. Doug M
    Hace 15 años

    Apartando la filiacion politica de Nicho Marenco y Fidel Moreno (alcalde de facto) en que ambos son $andini$tas-ortegui$ta$, vale decir, que Nicho es un ingeniero civil, comprendio lo que Managua necesitaba y necesita, esta en su ambito profesional, pero que se puede decir del otro? un advenedizo e ignorante carente de toda calificacion y experiencia profesional, que no le permiten evaluar los consejos tecnicos-profesionales, su interes? Malversar los caudales de la Alcaldia de Managua

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