Por Moisés Martínez y William Aragón
La reunión entre líderes de los tranques en San Juan del Río Coco, dirigentes de los partidos políticos y autoridades de la Policía Nacional que buscaban encontrar una solución a la protesta por cédulas de identidad, fue abruptamente suspendida por el violento desalojo en los tranques perpetrado por agentes de la unidad antidisturbios.
“No sabemos qué va a pasar, ahorita estamos desorganizados y no sabemos si la protesta va a continuar, porque todo fue hecho pedazos por el desalojo de la Policía”, dijo Joaquín Vanegas, uno de los representantes de los manifestantes.
Como mediadores de la reunión estaban Roberto Petray, directivo de la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH) y líderes de las Iglesias evangélica y católica del pequeño poblado.
El gran ausente de la reunión, aunque la crisis le atañía directamente a sus funciones, fue Everth
González Medina, presidente del Consejo Electoral Municipal (CEM), quien se negó a participar en las pláticas.
El encuentro giraba en torno a tres puntos: la entrega de más de 1,200 cédulas de identidad, que supuestamente estarían en las oficinas del CEM, pero que este organismo retenía por aparentes razones políticas; garantizar la seguridad en el poblado para aquellos activistas políticos de la oposición que acusan a los partidarios de gobierno de intimidarlos; y tercero, solucionar la problemática de la conformación de las ternas de partidos políticos en las Juntas Receptoras de Votos (JRV).
Petray ya había logrado convencer a los líderes de las protestas que conformaran una lista de todos aquellos quienes estarían reclamando su cédula de identidad, para viajar mañana viernes a Managua a presentar el reclamo ante las oficinas del Consejo Supremo Electoral (CSE) en busca de una solución.
Representantes del Frente Sandinista por su parte reclamaban que eran los manifestantes, con el respaldo de dirigentes políticos de la alianza PLI-UNE, los que estaban amenazando a los partidarios de gobierno. En ese punto estaban, cuando la reunión fue interrumpida por el desalojo de la Policía Nacional.
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