Tres ciegos fueron a conocer al elefante. Uno tocó su costado y concluyó que era como una pared; otro tocó una pata y concluyó que era como un tronco, otro tocó la cola y concluyó que era como un bejuco.
Así pasa con la Carta Pastoral de los obispos. Quienes no la leen completa le dan interpretaciones erradas y otros buscan únicamente algo que favorezca sus propias opciones políticas. Como no es una carta “etérea” sino “encarnada” en la realidad de Nicaragua, se refiere a todos los aspectos que se discuten en torno al proceso electoral y se nos pide analizarlos y valorarlos. Expresa varias preocupaciones, pero no emite juicios definitivos ni condenas. Habla de programas deficientes, de historias de corrupción, de quienes buscan solo el interés personal, del respeto a la Constitución, de que un católico no puede votar por quienes promueven el aborto, la eutanasia y el matrimonio homosexual y de las cualidades que deben tener los candidatos.
Algunos dicen: ¡aquí está claro que condenan a Fulano! Otros dicen: ¡aquí está claro que apoyan a Zutano! Pero en la carta se habla en general sin mencionar nombres de partidos ni de candidatos, los cuales —por cierto— no se dan por aludidos ofreciendo sus propios enfoques y explicaciones.
Los obispos señalan las sombras de un proceso electoral imperfecto pero que no descalifican puesto que nos llaman a votar. Indican cuestionamientos que se pueden aplicar al proceso mismo y a uno u otro candidato, pero sin descalificar a ninguno en particular. Según los criterios de la carta nadie estaría libre de cuestionamientos. ¡No habría por quién votar! Pero los obispos nos piden ponerlos a todos en la balanza y votar por los mejores según nuestra íntima convicción.
La carta debe ser recibida con espíritu abierto y sereno, pues fácilmente se puede tergiversar por nuestros prejuicios. Por ejemplo, dice que los sacerdotes no deben tomar partido y unos interpretan que se refiere a los que favorecen al Frente Sandinista; mientras otros afirman que se refiere a los que predican contra el Gobierno. ¡Pero los obispos se refieren a todos! Y así podríamos citar otros ejemplos de lectura parcializada.
Leamos la carta completa en http://www.cen-nicaragua.org/ sin prejuicios, con el sincero deseo de recibir la orientación de los obispos sin el apasionamiento que nos caracteriza. Ellos han dicho que desean darnos luz, no decidir por nosotros por quién votar y por quién no. Todos tienen defectos y virtudes y los obispos nos orientan a considerar “los pros y los contras” de cada candidato pensando en el respeto a la constitucionalidad, los beneficios sociales al pueblo y lo mejor para la Nicaragua que queremos.
El autor es abogado y periodista
Ver en la versión impresa las páginas: 11 A