La Fiscalía boliviana admitió una demanda por “genocidio” en contra del presidente Evo Morales, a quien varios diputados de oposición culpan de la violenta intervención policial a la marcha de indígenas que rechazan la construcción de una carretera financiada por Brasil. El diputado opositor Tomás Monasterio explicó que el código penal boliviano admite esta acusación no solo cuando hay muertes, sino también cuando se ocasionan “lesiones de inhumana subsistencia” y hay “desplazamientos” violentos de personas, lo que, dice, ocurrió el domingo pasado. La Fiscalía tendrá 30 días para investigar la denuncia y, si encuentra pruebas, podría someter a Morales a un juicio.
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