MIAMI/ AFP
Alabama estrenó ayer la ley HB 56, una legislación agresiva contra la inmigración ilegal, la más dura en su tipo en Estados Unidos porque criminaliza a los indocumentados y autoriza a las escuelas a verificar el estatus migratorio de sus alumnos al matricularse.
Andre Segura, abogado de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU), dijo que esta ley es “mucho peor” que la de Arizona, que en 2010 propuso criminalizar a los indocumentados. Y que además declaró la inmigración ilegal como delito.
Un fallo emitido el miércoles por la juez de distrito, Sharon Blackburn, mantuvo las partes más polémicas de la ley que querían eliminar el gobierno de Barack Obama, una coalición de iglesias y el ACLU, entre julio y agosto pasado.
Entre otras controversias, figura una disposición para que la policía detenga sin derecho a fianza a presuntos inmigrantes indocumentados y otra que considera delito menor el que un residente ilegal no tenga prueba de residencia.
INTERCAMBIARÁNINFORMACIÓN
La policía puede proceder a intercambiar información con la oficina de inmigración si detiene a una persona por una infracción o delito y el infractor no tiene papeles que confirmen su residencia legal en Estados Unidos.
“Pero hay miles de ciudadanos con permanencia legal en Estados Unidos —obviamente en Alabama también— bajo estatus de asilo político, refugiados o protección especial por ser víctimas de crímenes, que no tienen este tipo de documentación consigo”, explicó Segura.
La ley es una pésima señal para los 11 millones de indocumentados que viven en Estados Unidos, según cifras del Centro Tew Hispanic.
Ver en la versión impresa las páginas: 3 A