EFE
La represión de una marcha indígena en defensa de un parque natural, en la que murió un niño, originó ayer protestas en todo el país y la renuncia de la ministra de Defensa, Cecilia Chacón, quien rechaza la violenta actuación policial ordenada por el gobierno de Evo Morales.
El domingo, centenares de policías disolvieron la marcha, que comenzó el 15 de agosto, con gases lacrimógenos. Detuvieron a sus dirigentes y trasladaron a adultos y niños indígenas en buses hasta pueblos cercanos, donde pretendían enviarlos en aviones a sus comunidades.
Sin embargo, en la localidad de Rurrenabaque, a donde llegaron los agentes con los detenidos, los lugareños ocuparon el aeropuerto y liberaron a varios de los líderes de la protesta, informó el alcalde Yerko Núñez.
Las etnias amazónicas se oponen a que la carretera parta en dos el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis), pues temen que sea destruida por madereros y productores de coca.
El gobierno de Morales ha comprometido un gran capital político para defender la construcción de esta carretera.
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