Tras escapar de sus casas anegadas, decenas de paquistaníes cruzan un campo inundado. Algunos llevan en sus manos las bolsas de alimento donado por algunas organizaciones. En la provincia Sindh de Paquistán, solo las inundaciones han matado a más de 220 personas, han dañado o han destruido aproximadamente 665,000 casas y han desplazado a más de 1.8 millones de personas, según las Naciones Unidas. La provincia vecina Baluchistan también ha sido afectada.
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