Silvio Méndez-Navarrete

Fin de una dictadura

En las últimas décadas, muchas dictaduras han colapsado confrontadas hostilmente por el pueblo. Percibidas como invencibles, invulnerables, fueron incapaces de soportar desobediencia política, económica y social. Colapsaron presionadas principalmente por un pueblo desafiante Estonia, Latvia, Lituania, Slovenia, Alemania Oriental. Resistencia sin violencia ha empujado movimientos democratizantes en Nepal, Zambia, la ex Unión Soviética, China, entre otros.

Si estas últimas no han logrado terminar con las dictaduras, han expuesto la naturaleza brutal de estos regímenes represivos a la comunidad mundial, proveído a la población con valiosa experiencia en esta forma pacífica de lucha. La caída de una dictadura no termina necesariamente por borrar todos los problemas sociales, pobreza, crimen, ineficiencia burocrática, corrupción, heredado de dictaduras brutales; sin embargo, la caída de estos regímenes opresores abre vías para reconstruir democracia, libertad personal, justicia social.

Freedom House publica que el número de países clasificados como “libres” ha aumentado en los últimos 30 años, de 101 en 1983 a 151 en 2009. A pesar de este cambio, mantienen hasta hoy, 6.68 billones de personas viviendo sin libertad, sean dictaduras militares, monarquías represivas, partidos políticos dominantes o fuerzas de ocupación. Muchos países se encuentran en estado rápido de crecimiento político, económico, social. Sin embargo, hay gran riesgo para naciones que tienden a moverse equivocadamente hacia la dictadura. Cliques militares, ambición personal, partidos políticos doctrinarios, continúan imponiendo su deseo, negándole derechos humanos básicos al pueblo. El pasado continúa con nosotros, problemas de dictaduras son profundos. Sumisión a figuras autoritarias sigue siendo inculcado; instituciones sociales, políticas, económicas y religiosas son deliberadamente debilitadas, tomadas, subordinadas al gobierno para su beneficio. La población atomizada, incapaz de trabajar juntos para lograr libertad anulando su confidencia, iniciativa ciudadana. Temor de compartir su rechazo al dictador, su deseo de libertad, aterrados de siquiera pensar seriamente en resistencia pacífica, encaran su sufrimiento sin propósito y un futuro sin esperanzas.

Barreras constitucionales y legales, decisiones judiciales, opinión pública son ignoradas por el dictador repugnante. La reacción a la brutalidad, asesinatos, desapariciones, llevan a la conclusión que solo con violencia podrían enfrentar al dictador. Organizan lucha de forma violenta, con cualquier capacidad militar, luchan heroicamente a gran costo de vida, sufrimiento, a menudo sin resultados positivos. La reacción es generalmente violenta, represiva, llegando la población a la desesperación. Ponen esperanzas en violencia, escogiendo la lucha en la que el opresor tiene superioridad, ventaja.

Presionado, el dictador aceptará elecciones manejadas por su burocracia. Libertad se ve lejana. Sin embargo, con una población decidida, estrategia, disciplina y coraje, al dictador se le puede terminar su día. Libertad depende en la habilidad del pueblo para conseguirla. Si un pueblo puede manejar lo requerido para su liberación, puede tomar acciones por medio de las cuales llega, eventualmente, a obtenerla; con mucha diligencia, sacrificio, construir un nuevo orden democrático y prepararse a defenderlo. Libertad ganada con lucha cívica puede ser duradera; mantenida por un pueblo comprometido en su engrandecimiento creará vías para mantener y defender la democracia, libertades civiles y derechos humanos; estará capacitada para manejar problemas, incluyendo abusos de gobierno, corrupción, injusticias y limitaciones a las calidades democráticas del sistema político. Una población experimentada en el uso de resistencia cívica estará menos vulnerable a dictaduras futuras. El autor es ingeniero.

Con una población decidida a luchar, con estrategia, disciplina y coraje, al dictador se le puede terminar su día.

COMENTARIOS

  1. diana miranda
    Hace 15 años

    Una verdad absoluta! Disciplina, consistencia, resistencia, no violencia y las respuestas vendran de un lugar mas alla de nuestro entendimiento y seran mas poderosas que los morteros, las ametralladoras y las armas nucleares.

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