María Haydée Brenes
Las más de 360 isletas alojan mucha biodiversidad. Aunque algunas no tengan más tamaño que una gran roca, otras se han convertido en hoteles, centros de entretenimiento y restaurantes.
Conocidas como las Hijas del Mombacho, deben su nombre a su origen, pues las rocas que las componen fueron expulsadas por este volcán durante su erupción hace veinte mil años.
Dentro del Archipiélago de las isletas se pueden recorrer los estrechos canales que separan las islas, admirar una fortaleza del siglo XVIII sobre la isla San Pablo, la cual fue construida para proteger con soldados la ciudad de Granada del asedio de los piratas e invasores.
También hay una colonia de monos que vive en un pequeño islote que no dudan en lanzarse sobre las lanchas para pedir comida, son generalmente mansos aunque lo más recomendable es lanzarles la fruta a la isleta.
Hay varias opciones para quienes visiten este lugar, desde un recorrido de una hora por el canal principal de las isletas y retornar a comer a los restaurantes que se encuentran ubicados en el Puerto Asese, hasta pasar un día completo en una isleta sin pago alguno más que el consumo en el comedor Doña Justa, Isla Correvientos e Isla Pirata. En Correvientos incluso hay una piscina para niños.
Llegar a las isletas es bastante fácil, una vez en Granada debe dirigirse al centro recreativo, le cobran un peaje si llega en vehículo aunque para hacer la aventura completa le invitamos a abordar un coche tirado por caballos. Si va con niños esta es una experiencia inolvidable.
Recuerde, durante su visita no lanzar basura al agua o dejarla en las isletas pues son un patrimonio único en el mundo que debemos cuidar y disfrutar.



