GUATEMALA/AFP
Los candidatos derechistas Otto Pérez y Manuel Baldizón iniciaron este fin de semana sus campañas en el interior de Guatemala en busca de apoyo para la segunda vuelta de las elecciones, programada para el 6 de noviembre.
Pérez, del Partido Patriota (PP), afirmó que logró el apoyo de congresistas y alcaldes electos por varias agrupaciones de la oposición, mientras que Baldizón, de Libertad Democrática Renovada (Líder), se adjudicó el respaldo de algunos dirigentes de la ex guerrilla guatemalteca.
El candidato del Patriota, un general retirado, visitó Petén, unos 550 km al norte de la capital y fronterizo con México, el feudo de Baldizón, pues ahí nació, creció y se convirtió en empresario del transporte, televisión por cable y la construcción. Sin embargo, Petén es considerado un territorio copado por el narcotráfico.
En mayo pasado, fue escenario de la matanza de 27 campesinos, una masacre atribuida por las autoridades al cártel mexicano de Los Zetas. Pérez también anunció este domingo la alianza con el ex candidato presidencial del partido Visión con Valores Harold Cabelleros, un pastor evangélico que alcanzó el 6,15% de los votos.
«Nuestra alianza será también legislativa, no sólo proselitista», afirmó Pérez, en rueda de prensa conjunta junto a Caballeros.
En tanto, Baldizón recorrió algunos municipios de San Marcos, al noroeste y fronterizo con México, y Jutiapa, fronterizo con El Salvador.
Aunque los dos candidatos han emprendido una lucha por el apoyo para la segunda vuelta, los partidos minoritarios y la socialdemocracia gobernante podrían ser cruciales para decidir la votación.
Pérez y Baldizón, que con promesas de mano dura contra el crimen obtuvieron la mayor votación en la primera vuelta presidencial del 11 de setiembre (36 y 23% respectivamente), intentan conseguir respaldo de los candidatos perdedores para ganar el gobierno de un país azotado por la violencia y la pobreza.