¿Cuántas veces hemos escuchado mencionar que una casa es de estilo minimalista? En la actualidad es una de las corrientes que está pisando fuerte en el mundo del diseño.
Para muchos este estilo es sinónimo de frialdad y hoy queremos demostrar que no es así. Es decir, cada individuo tiene una personalidad y es normal que un estilo nos vaya más que otro a la hora de decorar.
Lo que no debe se debe de hacer es tachar un estilo como desagradable, cuando no se conocen las intenciones y los conceptos que lo han hecho nacer y permanecer. El estilo minimalista es el indicado para todos los amantes de la simplicidad , de la serenidad y de la sobriedad.
Contrariamente a la decoración tradicional, en la minimalista no se busca rellenar el espacio si no preservar el espacio. El matiz o el acento está puesto más sobre las estructuras y las formas, que sobre los accesorios. Las paredes, los suelos, las superficies y la luz sirven para representar la decoración ideal.
El minimalismo podría considerarse como la corriente artística contemporánea que utiliza la geometría elemental de las formas, así en la arquitectura existe una austeridad y ausencia de ornamentos. Por el contrario, se permite el uso literal de los materiales básicos: el cemento pulido, el vidrio y el acero. Más específicamente, de la decoración minimalista podemos notar que en cuanto a los accesorios no se utilizan telas estampadas en los sillones ni en los cojines, todos son colores puros, lo cual proyecta una sensación más contemporánea.
El blanco envuelve los espacios, pero no olvidemos que a lo largo del día la iluminación provoca una serie de tonalidades que rebotan en las paredes del mismo tono y crean diferentes sensaciones. El color lo determinan aquellas obras pictóricas que cuelgan de las paredes, esculturas o algunos pocos accesorios sigilosamente elegidos .
Para el minimalismo todos los elementos deben combinar y formar una unidad. Esto se resume en el precepto minimalista de que todo es parte de todo.
Seguramente deseas con ansias admirar un ejemplo que te haga confirmar que en ocasiones la belleza de un hogar sí puede brotar del concepto de “menos es más”.
Diseñador de Interiores
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