Una vuelta más al garrote

Jorge J. Cuadra V.

Todos los que hemos estudiado los métodos para matar bajo el imperio de la ley, no podemos olvidar la pena de muerte al garrote, que  consistía en asfixiar lenta y dolorosamente al condenado a muerte atornillando un garrote a modo de torniquete en la garganta,  para cortar la respiración, mientras   un punzón se le iba introduciendo en la parte posterior de la nuca.

 Nicaragua es el condenado a muerte por garrote, que se va quedando sin el oxígeno de la justicia porque la CSJ está bajo el mando del Presidente de la República y sus magistrados son peones del juego de ajedrez en que se ha convertido la subsistencia de los nicaragüenses. Esa es la primera vuelta del torniquete asesino. 

La Asamblea Nacional, mercado de conciencias, es incapaz de aprobar leyes a favor del pueblo. Sus tuberías están atascadas con proyectos de ley que beneficiarían a las grandes mayorías. En ellas se mueren las esperanzas de los hambrientos de justicia y solo se abren para cumplir las órdenes del comandante. Esta es la segunda vuelta del torniquete asesino que poco a poco va desnucando al pueblo nicaragüense.

El CSE es el poder más desprestigiado del país. Tiene un presidente de facto que lleva una vida de las mil y una noches. Sus latrocinios están a la vista de todo el pueblo y nadie se los reprocha. Su impunidad va más allá de lo comprensible, por eso la casa inmoralmente costosa que acaba de construirse en una playa del sur del país y se construirá las que quiera, porque sabe que lo necesitan. La víctima de esa corrupción es el pueblo nicaragüense que no tiene ni escuelas, ni hospitales, ni trabajo, mientras que él tiene mansiones, aviones, carros y una vida de sultán. Esta es la tercera vuelta del torniquete asesino.

Se dice que doña Aminta cumplió con su deber y por eso había que dejarla. El 5 de septiembre se cometió una ignominia más contra la Constitución y las leyes al violentar el reglamento interno de la institución azul-celeste. Ese día el Presidente Ortega violentó una vez más la Carta Magna y destruyó otra institución de Nicaragua. Una muy querida y respetada, hoy desprestigiada y hundida en el pasado. Los sacrificados en la lucha contra la GN se preguntarían: ¿Y fue para eso que yo entregué mi juventud y mi vida? Quizás doña Aminta pueda contestarles mientras descansa en la grandeza de su mansión, rodeada de riquezas y acosada por los remordimientos, mientras le dan la cuarta vuelta al torniquete asesino para quebrar la segunda vértebra cervical de Nicaragua.
Nicaragua asfixiada, desnucada, sin justicia, sin leyes, sin votos, sin policía, mirando hacia el horizonte en busca de su salvación, orando para no ver las bayonetas inclinadas y los fusiles apuntando hacia su pueblo. Esa es la última esperanza, esa sería la quinta vuelta del vil garrote asesino, ese sería el fin de la libertad.
El autor es  comentarista político

COMENTARIOS

  1. ernesto castillo
    Hace 15 años

    Don Jorge, «ilustrenos» quienes han inventado los mètodos de tortura en la historia de la humanidad, serìa de mucho provecho. Y de paso escriba un poco sobre quienes son los que siguen inventando esos mètodos. Estamos en sus manos, se nota que usted es tremendo investigador y analista. Por ùltimo, redacte un «escritito» sobre la polìtica del garrote en Irak, Afganistàn y Libia, x ej. y otro sobre esa misma polìtica en el tiempo de Doña Violeta, Arnoldo Alemàs y Enrique Bolaños en Nica

  2. Juan PuebloBKCC
    Hace 15 años

    Presidente Daniel Ortega: usted controla totalmente el Gobierno apoyado directa o indirectamente por El Ejército durante más de 32 años de dictadura-totalitaria. Sometiendo al país al saqueo, sicariato, robo de propiedades públicas y privadas, y endeudando a las actuales y futuras generaciones de manera cínica y corrupta, atropellando La Constitución. ¡Basta ya! ¡Actuemos Ya! Seremos Libres o Esclavos PJCHC Héroe y Mártir de la Libertad de Prensa y Derechos humanos. ¡Nunca Más Fraud

  3. El ciudadano
    Hace 15 años

    En el museo de la inquisicion en Praga se ve en vivo y a todo color ese instrumento de tortura del que habla el autor del articulo. Entrar al museo es cosa terrible, a pesar del paso del tiempo. Cerca de alli y viendo desafiante hacia la catedral cercana al museo de la tortura, se encuentra la estatua de Juan Hus, celebre por defender la libertad de conciencia. Podemos quitarnos de encima ese vil y maquiavelico instrumento del que habla el articulista. Creo que si, votando por Fabio Gadea Mantil

  4. Julio Escobar
    Hace 15 años

    Es bueno que el articulista piense tambien como otros nicaraguenses y se ponga en los zapatos de un combatiente de la Resistencia Nicaraguense, donde tambien murieron miles luchando contra el ejercito popular sandinista en la primera dictadura comunista de ortega y se conteste la misma pregunta :¿Y fue para eso que yo entregué mi juventud y mi vida?, y sentira que la repuesta, viene de mas profundo , es mas reciente y es mas amarga.

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