Por Elízabeth Romero
En un inicio se rumoró que un vigilante de una planta vecina a la parroquia había observado cuando a eso de la 1:30 a.m. salió la camioneta del sacerdote. Ayer José Francisco García, lo negó.
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Indica la acusación que a eso de las 3:30 a.m., del sábado 20 de agosto, ya somnolienta la víctima se fue a su camioneta y se quedó dormido en los asientos traseros.
Continúa la acusación que el acusado lo bolseó, le sacó las llaves y 1,500 córdobas. A las 6:00 a.m. en el cruce de La Flor del Pochote, Masatepe, el acusado golpeó a la víctima con una llave llave inglesa, y después cuando quiso reaccionar lo bajó de la camioneta lo puso de rodillas y lo asfixió con las manos.
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“Aminta Granera con el pueblo de La Concha no se juega, exigimos justicia, queremos la verdad y no tanto circo… De nuestro cura párroco quieren hacer trizas porque él no se puede defender. No lo permitiremos bola de mentirosos”.
Pancartas con leyendas como las anteriores levantaban anoche las manos callosas de muchos pobladores del municipio de La Concha, que una vez más salieron a las calles a pedir justicia por el crimen del sacerdote Marlon Pupiro García.
Con candelas encendidas los católicos de La Concepción recorrieron las calles de ese municipio. Esta vez acompañados de la imagen de Jesús Nazareno, entre rezos y cantos, durante las estaciones del Viacrucis, los asistentes clamaron por justicia.
Los concheños rechazaron todas las especulaciones que han surgido en los informes oficiales, sobre el crimen cometido contra el sacerdote Pupiro.
“Para que la justicia en Nicaragua abra los ojos y para que nuestro poder judicial mire que el pueblo católico de Nicaragua está unido”, dijo desde un altoparlante Wilmer Ortiz antes de empezar la procesión a eso de las 6:00 p.m.
Así como causó indignación el informe policial del domingo, los detalles vertidos en la acusación de la Fiscalía provocaron nuevo rechazo entre la feligresía católica de La Concha.
“Nada de cervezas ni de cigarros”, afirmó Delia Guevara, una de las participantes en el Viacrucis, mientras señalaba: “No creemos nada. Al padre lo sacaron de aquí. El padre no era de ese tipo de gente… Estamos indignados. Eso es peor; aquí queremos justicia”, expresó Guevara.
(Colaboración de Alejandro Flores).
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