Desde 2009 trabaja para Fundación Zamora Terán, una experiencia muy enriquecedora, que ha conllevado muchos desafíos, pero también logros. Fotos: LA PRENSA/ A. zúniga. Locación: Hotel Los Robles.

Eleane González Herdocia

No tuvimos que romper ningún hielo para que nos invitara a formar parte de un día de su vida. Bastaron unos cuantos minutos para sentir calidez y franqueza en las palabras de Eleane. “Desde niña supe lo que quería para mi vida. Me visualicé, tomé mi decisión y quí estoy, y sin arrepentimientos”, confiesa sonriente.

 

Por: Fátima Arellano

No tuvimos que romper ningún hielo para que nos invitara a formar parte de un día de su vida. Bastaron unos cuantos minutos para sentir calidez y franqueza en las palabras de Eleane. “Desde niña supe lo que quería para mi vida. Me visualicé, tomé mi decisión y quí estoy, y sin arrepentimientos”, confiesa sonriente.

Es una mujer de cuidado, muy segura de si misma. El hombre que desee conquistarla y llevarla al altar, primero debe estar claro que mujeres como Eleane hay muy pocas. Ella siempre sorprende, tal como lo hizo durante la sesión fotográfica, con su soltura y espontaneidad. Es toda una modelo y no solo por ser esbelta, alta, elegante y con gustos muy refinados, sino también por ser un ejemplo a seguir.

“Siempre me ha encantado el modelaje, no me inhibo ante las cámaras”, dice con picardía, mientras habla de su adolescencia, época que aprovechó al máximo, incluso para ingresar a una academia de modelaje y formar parte de esa misma agencia.

A sus 29 años, ha cumplido con casi todas sus metas. Se declara bendecida por Dios, ya que no le hace falta nada, pero reconoce que le gustaría ejercer su profesión como Relacionista Pública o en el área de Marketing, ya que en la fundación no ha podido.

“Amo la labor que realizo. El proyecto que ejecutamos forma parte de mí, pero siento que es momento de arriesgarme a vivir nuevas experiencias. No le temo al fracaso. Para mí es peor no atreverse a vivir”, recalca con vehemencia y mucha seguridad. De inmediato se percibe que Eleane es de carácter fuerte, decidida y optimista. Y gracias a eso, a su personalidad, fundación Zamora Terán, organismo sin fines de lucro que trabaja en pro de la niñez de escasos recursos, ha logrado distribuir 15 mil computadoras Xo en 11 departamentos más las dos Regiones Autónomas del país, cuando en 2009 comenzó con tres colegios piloto.

Brazo a brazo

Eleane reconoce que es difícil no vincular su trabajo social con su vida personal. De hecho, confiesa que desde que está en la fundación es otro ser humano. “Las lágrimas ocurren de vez en cuando, son inevitables. Siento mucho gozo cada vez que los niños reciben su computadora y nos hacen parte de sus vidas. De ellos he aprendido mucho, como a no quejarme por todo”.

Esta joven ejecutiva, también aprendió a ser jefa, a coordinar a 18 personas, a ser ejemplo y a transmitir lo aprendido, una labor que al inicio no fue tan sencilla. “Mi equipo se sentía intimidado conmigo porque soy muy seria. Y sí, tengo un carácter muy fuerte, pero es que si doy todo de mí, espero exactamente lo mismo. Es difícil manejar equipos de diferentes áreas y admito que me cuesta delegar, pero he aprendido a confiar en el personal de la fundación. Yo tengo un gran equipo. Me enorgullece decir que todos trabajamos muy unidos y en armonía”.

“Desde niña super lo que quería para mi vida. Me visualicé y aquí estoy, y sin arrepentimientos. No le temo a nada”.
A solas

Cuando no está en la fundación, surge otra Eleane que talvez pocos conocen. La misma silueta, el mismo caminar y sentir, pero más ella, en su intimidad. Ama, respeta y defiende su espacio y sentimientos. Está soltera, no tiene hijos, y aunque desea algún día contraer matrimonio y formar su propio hogar, su voz interna le dice que aún no es el momento. «Siempre he considerado que el noviazgo es para conocerse y si la persona no es la indicada, si no es a quien deseas tener siempre a tu lado, bendito Dios que te diste cuenta a tiempo. No me gustaría casarme para luego divorciarme. El matrimonio también es un trabajo y quiero que mi esposo vaya de la mano conmigo y se sacrifique al igual que yo».

Eleane tiene muchas cualidades, pero también adicciones .y pasatiempos de mucha acción, como ver programas de televisión sobre crímenes e investigación, y conocer nuevos países. «Soy fanática de mi Blackberry, no puedo vivir sin él porque me siento incomunicada. Me trastorna mucho viajar, conozco muchos países, como Estados Unidos, Uruguay, Colombia, Guatemala, Costa Rica, China, España y Francia. En un futuro deseo ir a Grecia, África y Australia».

Nuevo reto

«¿Recuerdas que al inicio te dije que no le temo a nada, que me gustan los desafíos y que no me arrepiento de mis decisiones? Pues bien, ayer renuncié a mi cargo. Don Roberto no quiere que me vaya, y por consideración a él estaré un mes más en la fundación. No me voy porque tenga otra propuesta, sino porque siento que ya cumplí esta etapa de mi vida. No le temo al desempleo, algo surgirá, no en vano tengo dos títulos», nos sorprende Eleane, sobre todo por su deliberante determinación y optimismo.


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