La próxima vez que salga a la calle, fíjese en los tanques aéreos. Si observa una mancha blanca que baja desde la boca, es porque en su barrio el agua está llegando más clorada de lo normal.
O haga un pequeño experimento, llene de agua del grifo un recipiente hasta la mitad, déjelo reposar por tres días, si queda la seña del nivel del agua, usted está consumiendo demasiado cloro en su casa.
Eso fue lo que hizo un reducido grupo de especialistas en agua potable, liderados por Felipe Ortiz, experto en estudios de este tipo. Tras observar una y otra vez el aro de residuos de cloro que quedaron en un recipiente durante 15 días seguidos, analizaron el agua, y descubrieron que en algunos barrios del Distrito V de la capital, el nivel de cloro es del doble de lo permisible.
Según los análisis, realizados en julio, el agua contenía entre 0.6 y 1.0 miligramos de cloro por cada litro de agua.
Estos datos superan lo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda en su Norma 2 de la Carta Humanitaria, relativa al abastecimiento de agua: 0.5 miligramos de cloro por litro de agua como máximo en casos de emergencia o cuando “el agua está expuesta a una fuga”.

Esa última palabra es la que conecta el análisis de cloro de Ortiz con otra prueba que hizo en la Colonia 10 de Junio, y que podría explicar el exceso de cloro.
El experto abrió un grifo, filtró el agua con una toalla y, después de un tiempo, encontró residuos color marrón impregnados en la tela.
“Eso ya no lo analizamos, pero sabemos que la tubería aquí tiene más de 35 años y nunca se han cambiado los tubos madre (…) tal vez por eso están elevando el nivel del cloro”, comentó Ortiz.
LA PRENSA no tuvo éxito al buscar la versión de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal).
Un estudio de la OMS, titulado “El Agua en Situaciones de Emergencia”, advierte que estos niveles, llamados “cloración de seguridad”, únicamente deben permitirse inmediatamente después de algún desastre, por tiempo limitado.
El experto sospecha que otra posibilidad para que haya exceso de cloro en el agua de Managua es que se esté utilizando cloro vencido, “y puedan estar agregando una sobredosis para resolver”.
Al respecto, la OMS señala que el problema en sí no es el cloro, sino las sustancias que se derivan del mismo. Por eso, se ha prohibido utilizar plaguicidas a base de cloro, porque son altamente letales.
El único señalamiento de la OMS sobre esto, es que los 0.5 miligramos de cloro por litro de agua “se trata de un valor conservador, ya que en el estudio en el que se basó no se determinó una dosis sin efecto adverso”.

Otra posibilidad, según Ortiz, es que Enacal no está esperando a que se evapore el cloro antes de distribuirlo.
La OMS sugiere que el cloro, aún con los niveles permisibles, requiere de al menos 12 horas antes de distribuirse.
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