No faltaba más: el delincuente más buscado de Centroamérica, presunto autor intelectual del asesinato del trovador argentino Facundo Cabral, Alejandro Jiménez González (alias “El Palidejo”), cuenta con pasaporte y cédula de identidad nicaragüense número 003-22069-000-2R a nombre del ciudadano José Fernando Treminio, quien figura en el padrón electoral y ya está listo para votar en la JRV 06053663, ubicada en el colegio La Salle.
Es un contrasentido que duele en el alma: mientras miles de nicas claman por obtener sus cédulas, y realizan protestas ante las autoridades del Consejo Supremo Electoral (CSE) en Siuna y San Fernando, entre otros lugares, los mafiosos como “El Palidejo” las obtienen fraudulentamente y con la complicidad de personas vinculadas a los círculos de poder que hasta ahora no han sido investigados.
¿Cómo Alejandro Jiménez González obtuvo su pasaporte y cédula de identidad nicaragüense? Es una pregunta que debe contestarse, al igual que otros casos como el de Alberto Bermúdez (alias “El Cojo”) y miembro de las FARC; o Amauri Apud, o Alberto Ruiz Cano, un colombiano mafioso que acribilló a militares nicaragüenses en Walpasiksa, que tenía dos cédulas de identidad nicas que lo acreditaban como ciudadano de Masaya y de Bluefields, o el caso de la red de proxenetas del poder electoral.
Pareciera que hay una red para el tráfico con la nacionalidad nicaragüense, y quienes la obtienen ilícitamente no son precisamente los ciudadanos más respetables y obedientes a la ley, sino que es más fácil obtenerla para un mafioso extranjero con dinero, que para un nacional que hace filas y gestiones ante una delegación indolente del CSE, que sí se apresura para entregarla a los partidarios del gobierno.
La Fiscalía y la Policía Nacional deben abrir una investigación a fondo, para dar con los traficantes de la nacionalidad nicaragüense y ponerlos tras las rejas por andar otorgando cédulas y pasaportes nicas a criminales que ahora son buscados en todo el mundo como Alejandro Jiménez González, alias “El Palidejo”.
¿Se imagina usted votando el 6 de noviembre en la JRV 06053663 ubicada en La Salle y haciendo fila para depositar su voto se encuentra de casualidad a este ciudadano costarricense buscado por el Interpol en todo el mundo?
Este relajo que existe con la entrega de cédulas de identidad se ha prestado para que miles de ciudadanos nicaragüenses no haya podido obtener su cédula, pero en cambio algunos mafiosos sí la han obtenido, apuntan con justificada razón los organismos cívicos Ética y Transparencia y Hagamos Democracia, que demandan a su vez una investigación profunda sobre estos sonados casos que “devalúan” la nacionalidad nicaragüense ante los ojos del mundo.
La forma cómo obtuvo una cédula de identidad nicaragüense “El Palidejo” debería ser objeto de una investigación para castigar a los responsables de este delito, sea quienes sean. Como dijo Roberto Courtney, de Ética y Transparencia: “Así como los magistrados del CSE han sido diligentes en retirarles la nacionalidad o la cédula a candidatos a diputados, asimismo deberían ser diligentes para evitar casos como este, donde un mafioso extranjero logra obtener su cédula”.
Si no se castiga a los responsables y no se corta este tráfico con la nacionalidad nicaragüense de raíz, no nos extrañemos que pronto veamos a “El Palidejo” haciendo fila entre la multitud, listo para depositar su voto el 6 de noviembre.
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