¡No queremos balas, queremos cédulas!, corearon megáfono en mano una veintena de jóvenes del movimiento N2.0 que protestaron frente a la comandancia general del Ejército para que no continúe reprimiendo a la ciudadanía que demanda su documento de identidad.
“Si no hay guerra ni huracán, qué hace el Ejército comportándose como un rufián” se leía en una de las pancartas, a la vez que demandaban al Ejército que se retire a sus cuarteles y deje de intimidar a la ciudadanía, como ha ocurrido en Siuna y San Fernando, donde los pobladores se han tirado a las calles para que el CSE les entregue sus cédulas.
EJÉRCITO LO NIEGA
Sin embargo, el jefe del Ejército, general Julio César Avilés, ayer por la tarde negó que haya mandado a los soldados al municipio de San Fernando, Nueva Segovia, el pasado 5 de agosto, un día después de los incidentes violentos entre simpatizantes liberales y seguidores del partido de gobierno.
“No hay que poner aquí las cosas tan infladas donde no las son, la realidad de las cosas es que siempre ha habido nuestra presencia, allí apareció una foto y pusieron al pie de la foto de un medio noticioso, como que el Ejército estaba en las calles, (…) cuando nosotros le preguntamos al coronel Ruiz Sandino (dijo que ) uno era el conductor y el otro era un escolta que caminan con él”, expresó Avilés.
Según el jefe militar, el Ejército no está en las calles, “aquí no ha habido atropello de ninguna naturaleza”, como han criticado diversos sectores de la población y justificó la presencia de los militares en Siuna diciendo que siempre han estado en esos sitios.
Por la mañana los jóvenes protestantes de N2.0 le recordaron al Ejército el artículo 92, que dice que solo en excepciones el Ejército puede apoyar a la Policía.
Luego de colocar las flores justo en la línea que formaron los soldados, los jóvenes cantaron el Himno Nacional.
Ver en la versión impresa las páginas: 2 A