“La investigación se complicó. Hemos tenido que llamar a otra gente (y) ampliar sus declaraciones”, afirmó la presidenta de la comisión investigadora de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), magistrada Yadira Centeno, sobre la supuesta corrupción en el Instituto de Medicina Legal (IML).
“Hay demasiada especulación… la conclusión a la que he llegado es que existe falta de comunicación”, señala la magistrada Ligia Molina, quien aseguró que los médicos lo único que aceptaron fue favoritismo sobre la prioridad en la atención a los pacientes, pero insistieron en que no falsificaron dictámenes forenses.
Ambas declaraciones revelan dos puntos distintos sobre las investigaciones que hace la CSJ en el IML, investigado por tráfico de influencias para manipular dictámenes médicos legales y favorecer o perjudicar a reos.
También hay acusaciones de irregularidades administrativas relacionadas al mal manejo de donaciones.
La magistrada Centeno no brindó detalles de la investigación, pero dijo que necesitaron entrevistar a más personas, por eso el informe estará a finales de esta semana y no el 15 de agosto como se había anunciado.
“Para nosotros lo más importante es la manipulación de los dictámenes, porque nosotros entendemos que el instituto de medicina forense como auxiliar del poder judicial ha sido uno de los pilares, uno de los más importantes y más transparentes, entonces esa manipulación de los dictámenes es lo más importante para nosotros”, dijo Centeno.
Ambas magistradas coincidieron es que los donantes de Francia y España están conformes con el uso de los fondos, pues ellos mismos se encargan de comprar los productos y que los recursos adquiridos están en las instituciones.
“Lo que está claro es que los donantes llevan al día sus cuentas y manifestaron estar contentos con la administración ”, dijo Centeno.
Ayer concluyó el proceso de entrevistas que incluyó a un miembro del equipo de relaciones públicas del IML, dos médicos, y tres funcionarios del área administrativa.
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