Cinco lecciones que EE.UU. puede aprender

Por Carlos Alberto Montaner.- Estados Unidos pasa por un mal momento económico. La razón es la que casi siempre explica las crisis: se gasta mucho más de lo que se puede. Esto es verdad a todos los niveles: individuos, familias, empresas o Estados. Curiosamente, la sociedad norteamericana sabe con bastante precisión dónde radica su talón de Aquiles: los costos de salud (Medicare y Medicaid) y el sistema de jubilaciones (Social Security). Estos dos rubros se llevan la parte del león en el presupuesto federal y en ambos casos el aumento sustancial de los costos es producto del éxito científico y tecnológico: la longevidad de los seres humanos ha aumentado notablemente y con ella los gastos de salud y el periodo de retiro.

Sería inteligente que Estados Unidos fuera capaz de aprender de otras sociedades que se enfrentan a estos problemas con más éxito. Los suizos, por ejemplo, tienen un magnífico sistema de salud basado en un modelo universal y obligatorio de seguro médico privado altamente regulado por el Estado. Todos los individuos deben tenerlo, desde la cuna hasta la tumba, y no se discrimina de acuerdo con lo saludable o enfermiza que sea la persona, lo que distribuye equitativamente los costos entre toda la sociedad. Si el ciudadano no tiene dinero para adquirir el seguro, el Estado lo paga. La atención médica es pública y privada, y las personas pueden escoger con quién y en dónde curarse sus dolencias.

Los chilenos, de la mano del economista José Piñera, hermano del actual presidente, a partir de 1981 pusieron en marcha un exitoso sistema de jubilación universal basado en cuentas individuales de capitalización en lugar del modelo de reparto que existe en Estados Unidos (y en muchas naciones). Como en el caso suizo, hay siete empresas privadas llamadas Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) que compiten entre ellas. Todas ofrecen sus servicios bajo la estricta, transparente y conservadora supervisión del estado. El rendimiento acumulado de estas cuentas de ahorro oscila en torno al 10 por ciento anual.

Puestos a aprender en cabeza ajena, Estados Unidos pudiera observar con detenimiento cómo y por qué los finlandeses tienen el mejor sistema educativo del mundo si juzgamos por los resultados de los exámenes PISA. La clave parece estar en la selección, formación, remuneración y reconocimiento social de los maestros. Mientras en USA afirman que solo enseña el que no puede hacer otra cosa, en Finlandia dan clases los mejores. Y entre las clases que imparten los finlandeses está el aprendizaje de idiomas extranjeros. No hay ninguna virtud en ser una sociedad monolingüe. Además de lo mucho que enriquece conocer otras lenguas y culturas, ya se sabe que suele haber una relación estrecha entre cociente de inteligencia y el dominio de otros idiomas.

Es posible, incluso, beneficiarse de la experiencia de naciones mucho más pobres que Estados Unidos en asuntos como, por ejemplo, la recaudación de impuestos. Los países bálticos y otras sociedades que abandonaron el comunismo optaron con bastante éxito por alguna variante del flat-tax en lugar de someterse a las injustas falacias de los “impuestos progresivos” que penalizan el ahorro, la formación de capital y, por ende, las inversiones y la creación de empleos.

Hace unos años, Forbes publicó un estudio que parecía demostrar que con un flat-tax del que se excluyera a las familias más pobres, bastaría con que todos pagaran algo menos del 20% de sus ingresos para obtener la misma recaudación que hoy se logra con la increíble e injusta pesadilla del sistema impositivo estadounidense.

Hasta del pequeño Portugal, hoy sacudido por la crisis económica, también es posible aprender una lección provechosa: la despenalización del consumo de drogas y el enfrentamiento de este flagelo como un problema médico, no policíaco. Para los portugueses, desde el 2001, carece de sentido encarcelar a los adictos en lugar de ayudarlos (si lo desean) a abandonar sus perniciosos hábitos mediante tratamientos de rehabilitación o, si no pueden o quieren, se les alivia sus necesidades prescribiéndoles las drogas anheladas.

De los casi tres millones de presos que existen en Estados Unidos, la mitad fueron encarcelados por alguna vinculación con el tráfico o consumo de estupefacientes. Este problema desaparecería si Estados Unidos imitara a Portugal. No hay ninguna garantía de que con esta estrategia disminuiría el número de adictos, pero sin duda se aliviarían muchas tensiones sociales, se reduciría notablemente la violencia y bajarían notablemente los costos de perseguir, juzgar y encarcelar a cientos de miles de personas. O sea: ventajas para todos. Todo está en ser capaces de aprender en cabeza ajena.

Escritor y periodista cubano

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COMENTARIOS

  1. Denzo
    Hace 15 años

    SrMontaner;creo que ese es un principio de economia,que el que gasta mas de lo que gana,terminara debiendole hasta los marcianos o en bancarrota;pero no todo mundo gasta mas de lo que gana,y tambien termina en bancarrota;los bancos y sus famosas targetas de credito,por ejemplo,hasta sin intereses o minimos se la ofrecen,y terminan en mas del 30% por el menor motivo,estan disenadas para asaltar al consumidor;casas con intereses que se tornan impagables,al final ni gobierno ni banco;todos pierden

  2. jinotegano
    Hace 15 años

    A Mr. Montaner se olvido que le seguro socialde EEUU se deberia inmitar al cubano, el cual lleva al individuo desde que nace, se muera o se case, incluso cambios de sexo gratis como acaba de ocurrir en cuba con el caso del transexual recien casado?
    Me parece un poco enredado en su comentario economico, de una cosa estoy seguro las invasiones absurdas promovidas por los EEUU y al emision de dolares sin respaldo esta teniendo un efecto domino en las economias capitalistas industriales principalme

  3. Silvio
    Hace 15 años

    La privatización del seguro social chileno no ha sido un éxito, como Montaner lo hace creer. Eso es un experimento de economía de casino que el 40-50% de cotizantes no podrán alcanzar la mínima cantidad para vivir. Durante Bachelet el programa se le hizo reformas, pero siguen atentos estudiando para ver como se desenvuelve con la crisis financiera.

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