Por el momento no habrá acusación por el tiroteo que se produjo en la dejada de Santo Domingo y que provocó heridas de balas a dos personas, porque las investigaciones de la Policía Nacional fueron pésimas y la Fiscalía tuvo que devolver el expediente para que se mejoraran las investigaciones.
Incluso la falta de una acusación formal por el caso produjo la liberación del único detenido, Edwin Antonio Altamirano, de 33 años y escolta privado del candidato presidencial de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), Enrique Quiñónez.
La Fiscalía mandó a la Policía que ampliara las investigaciones sobre el tiroteo que se produjo el 10 de agosto pasado, cuando activistas de la ALN regalaban agua y gorras con propaganda a los promesantes de Santo Domingo, en la colonia Centroamérica.
Durante el enfrentamiento entre supuestamente simpatizantes sandinistas y los de ALN, cinco personas utilizaron armas de fuego, entre ellas se presume escoltas privados de Quiñónez.
Las dos personas que resultaron heridas de bala son Erick Antonio Canales y José Dolores Almendárez, quien se encuentra postrado en una camilla del hospital escuela Antonio Lenín Fonseca.
La jefa de Auxilio Judicial, comisionada mayor Glenda Zavala, dijo que el escolta Edwin Altamirano fue liberado al cumplirse las 48 horas que la ley exige y luego que la Fiscalía declinara de iniciar una acusación formal por falta de elementos investigativos que sustenten con solidez los hechos en un juicio.
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