CORRESPONSAL CARAZO
El Refugio de Vida Silvestre Chacocente es el punto donde cada año llegan más de 30,000 tortugas a desovar, pero además es un lugar discreto donde realizan transacciones los narcos, así lo aseguran autoridades policiales.
Esta reserva posee 6,596 manzanas de bosque del trópico que seco que colindan con las playas del Astillero, Huehuete, Casares y La Boquita, lo que la convierte en un punto clave para el traslado de droga.
Según el procurador Pablo Morales además de ser una de la ruta de los narcos, también hay tumbadores (ladrones de droga de los traficantes).
“La mayor parte de la zona fue comprada a las cooperativas por extranjeros norteamericanos a (precio de) guate mojado. Vas a ver que trazan cercas de alambre, lo que obstaculizará el paso. El Estado está trabajando en esta línea, porque aunque no se ha declarado un patrimonio de la humanidad es como que lo fuera” aseguró el procurador ambiental Pablo Morales.
En la zona se mantienen cinco guardias del cuarto comando del Ejército de Nicaragua y cinco guardaparques que resguardan el área protegida, quienes alegan que trabajan con las uñas y que el poco personal no les da abasto para vigilar los alrededores, lo que beneficia a los narcotraficantes.
“No podemos dar mucha información porque se estropean las acciones, sin embargo no podemos negar que la zona es un punto clave para los narcos, pero ha sido muy difícil actuar debido a la falta de recursos financieros y de personal humano,” indicó un policía de especialidad de droga.
Agregó que, para complicar la situación, los caminos de penetración están en mal estado y cuando llegan al lugar la gente ya fue avisada.
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