Ariana Gutiérrez Pinto tiene 17 años y estudia odontología en la UAM. En su cuenta de Facebook va por los 1, 613 amigos. Pero su mayor sorpresa fue cuando encontró una solicitud de que decía: Evelyn Pinto quiere ser tu amiga.
No sabía si aceptar o no la invitación de su madre, por lo que decidió dejarla ahí por un par de días, hasta que finalmente le dio confirmar.
La historia de Ariana puede ser parecida a muchas, con la única diferencia de que ahora ella disfruta de tener a sus padres, doña Evelyn y don Silvio Gutiérrez entre su círculo de amigos en la red social.
“CONFIAMOS EN NUESTRA HIJA”
“En el 2008 decidí abrir mi perfil en Facebook y no para controlar a Ariana, sino para estar en contacto con mis amistades y compañeros de clases que no miraba desde hace 30 años”, recuerda doña Evelyn, de 52 años.
Agrega que de vez en cuando entra al perfil de su hija, pero que muy raramente comenta lo que ella publica. “No me gusta estarla supervisando lo que hacemos como padres es aconsejarla”.
Esa misma idea comparte don Silvio, de 49 años, quien en el 2009 abrió su cuenta en Facebook. “Yo le digo que tenga cuidado con las cosas que publica, ya que puede ser peligroso, pero no andamos supervisando lo que ella hace, al contrario Ariana es quien está comentando todo el tiempo en nuestro muro”, dice don Silvio.
Los padres de Ariana dicen que es muy usual que los padres tengan a sus hijos en Facebook. “Nosotros tenemos a nuestras tres hijas y sabemos que las amigas de Ariana también tienen a sus padres”, dice.
“Una vez tenía una solicitud de amistad, pero yo no sabía quién era esa persona hasta que me fijé que era un amigo de Ariana”, recuerda el señor Pinto.
“EN FB PARA CHEQUEAR A MIS HIJOS”
Johanna Romero Sequeira de Loáisiga tiene 45 años y desde hace aproximadamente dos tiene una cuenta en Facebook.
“Decidí entrar al Facebook para estar en contacto con mis amigos y amigas, para reencontrar amigas de juventud y para chequear un poco los perfiles de mis hijos, sus comentarios y amigos”, cuenta Romero.
Agrega que al principio sus hijos estaban en desacuerdo que ella tuviera un perfil en FB y que la amenazaban con bloquearla. “Uno de ellos me bloqueó un tiempo, porque dice que yo lo metía en problemas con las chavalas, pero luego me desbloqueó y yo tuve más cuidado de no hacerle eso para tenerlo siempre de amigo” , recuerda entre risas.
Según doña Johanna sus hijos ya se acostumbraron a la idea de que ella esté en Facebook. “Incluso ahora me dicen que paso más tiempo conectada que ellos”, comentó.
Dice que su esposo Andrés también tiene Facebook, pero no pasa tanto tiempo conectado. “Por mi parte trato te controlar un poco a mis hijos en Facebook pero de manera sutil, porque a veces se molestan y me amenazan con bloquearme pero claro, trato de controlar lo más que puedo”.
¿DEBER SER O NO AMIGOS?
Especialistas consideran que gran parte de padres y madres, sienten temor de ser ‘malos’ con sus hijos y evitar así el rechazo de ellos. Razón por la cual prefieren entablar una relación de amistad antes que de educadores.
Al respecto, la sicóloga Pilar Sordo, de origen chileno, explicó en un portal de Internet que “no queremos verles la cara larga, que nos digan que somos anticuados, distintos a los padres de sus compañeros, que somos ‘mala onda’. En realidad, queremos ser papás buena onda, aparecer como evolucionados y esto nos hace ser tremendamente ambiguos en nuestra forma de educar; nos cuesta decir que no. Nos vamos en cuarenta explicaciones, somos los reyes de los depende”.
Lo que recomiendan es que los padres sean amigos de sus hijos en las redes sociales, pero no controladores compulsivos, ya que ellos necesitan su espacio. Eso sí es importante hacerles ver lo bueno y lo malo de la red.
Ver en la versión impresa las paginas: 6