Metanoia es un cambio profundo de la manera de pensar, sentir y obrar.
Las dos palabras griegas de origen son ‘meta’ y ‘nous’; el prefijo ‘meta-’ significa ir más allá y también implica cambio y ‘nous’ es el ‘intelecto’ no la inteligencia racional, sino la intuitiva, y es que la intuición es un acto del espíritu que de forma casi inmediata aprende y contempla un objeto o situación, con una visión del alma. La palabra metanoia se vuelve a usar especialmente en la perspectiva sistémica y la cultura de aprendizaje empresarial, que ha empezado a interesarse por la organización inteligente, como una organización que aprende.
El proceso de conversión cristiana es la acepción que más ilustra y se reconoce como metanoia, significando un proceso de metamorfosis del hombre viejo en hombre nuevo. Las Sagradas Escrituras hablan muy claramente sobre “vino viejo y el vino nuevo”. Nadie echaría “vino nuevo en odre viejo“, porque los odres viejos se romperían, por lo cual el vino nuevo necesita odres nuevos. Es precisamente esta aplicación, la que se hace en las nuevas situaciones o escenarios que se presentan de cara a los cambios, sean por la competencia, por la globalización, o por contextos individuales de las empresas y sus directivos o líderes.
La metanoia real es el cambio profundo que generan las intuiciones, la sabiduría espiritual, el reconocimiento del valor del hombre y la mujer, la unificación de valores, el aprecio por la reflexión y la búsqueda de interrelaciones positivas y no únicamente las causas y efectos. Es necesario mirar a nuestro interior, nuestra visión personal del mundo y de las cosas, las cuales requerirán traerlas a la superficie, criticarlas y defenderlas y exponerlas a los demás. La metanoia empresarial se impulsa al facilitar la aclaración del sentido y visión de los trabajadores con respecto a los roles que desarrollan, a su participación en la organización, a la satisfacción de sus necesidades, buscando que no se adosen únicamente a las materiales, sino a las de trascendencia. Se hace necesario detectar y transformar los modelos mentales inadecuados, que impiden reaccionar positivamente ante los cambios, siendo dichos modelos mentales temerosos y envidiosos los que influencian las decisiones que producen estancamiento, desmotivación y bajos logros personalesorganizacionales.
Para construir la organización inteligente que promueve una metanoia empresarial, es necesario un cambio de enfoque de la mayoría en las organizaciones. Hay que ir más allá de la perspectiva actual, y se necesita un aprendizaje que incrementa la capacidad creativaintuitivaespiritual de la organización, y la satisfacción de las personas que la componen. Es buscar y alcanzar una organización que aprende, que alienta, fomenta y permite que el talento humano que la constituye expanda continuamente su disposición para crear los resultados que desean. Es apoyarse en la capacidad creativaintuitivaespiritual, de quienes forman la empresa para transformarlos en el agente de su propio futuro.
La metaonia empresaria propugna la superación de barreras defensivas que con frecuencia impiden la comunicación efectiva entre directivo y subordinados (Argyris, 1991) y nos invita a revisar el esquema de aprendizaje desde los directivos o lideres hasta los trabajadores que desarrollan actividades aparentemente básicas o sencillas, para que sea más reflexivo y crítico de las propias asunciones y modos de pensar. La metanoia empresarial comienza, con quienes han tenido una metanoia espiritual.
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