Después de esperar casi dos horas para que el bus pasara, muchos capitalinos no tuvieron más remedio que caminar desde los barrios Domitila Lugo y Selim Shible hacia la carretera norte, en busca de otras rutas que los acercara a su destino.
“Hoy (ayer), lunes 8 de agosto, fuimos centenares de usuarios que no pudimos llegar a tiempo a nuestros centros de trabajo. Esperamos desde la 05:00 a.m. hasta las 06: 30, momento en el que decidimos salir hacia la carretera norte y abordar ya sea la 120,114,112. ¿Qué pasa con Irtramma (el instituto regulador del transporte)? ¿Por que no ponen orden en esta ruta?”, cuestionó el pasajero Pedro López, a través del sitio web de LA PRENSA.
Algunos usuarios, como Maritza Prado, tuvieron más tiempo y más paciencia.
“Yo estaba en el mercado Israel (Lewites) hoy en la mañana y me tocó esperar desde las 6:00 a.m. hasta las 8:00 a.m. hasta que pasó la ruta. Parece que en la mañana no anda ni una sola trabajando”, contó Prado.
- Las autoridades del Instituto Regulador del Transporte de Managua (Irtramma) prometieron la modernización del transporte colectivo a partir del próximo año.
Con la modernización, además, las rutas que no se detienen en las paradas, que son tardadas y las que modifican su trayecto de manera unilateral no existirán.
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La ruta 123 circula desde el barrio San Judas, el Ceibo Sur, Siete Sur, Monseñor Lezcano, Carretera Norte, Portezuelo y mercado Roberto Huembes y siempre ha causado malestares a los usuarios, según contaron ellos mismos.
Sin embargo, “esta ruta (123) siempre nos hace esperar bastante, pero desde el viernes (5 de agosto) fue peor porque empezó a pasar después de media hora (…) Aquí (barrio Domitila Lugo, en el Distrito Cinco) solo tenemos servicio de dos rutas que son la 123 y la 108”, dijo María José Zúniga, otra pasajera de la ruta 123.
POR CAMBIO DE BUSES NUEVOS
Mercedes Galeano, presidenta de la Cooperativa 22 de octubre, que maneja la ruta 123, explicó que el servicio sufrió mayores problemas porque la flota de 21 buses viejos estaba en proceso de renovación.
“Los problemas que hemos tenido es por el cambio de las 21 unidades. Ahorita estamos saliendo ya de todo el proceso y esperamos de ahora en adelante empezar a trabajar mejor, con una mejor frecuencia y mejor servicio. Hasta aquí llega el sufrimiento de la población”, prometió Galeano.
Desde que los buses rusos empezaron a ser entregados por Alba-Transporte y el Instituto Regulador del Transporte Municipal de Managua (Irtramma), el 2 de agosto, ya se han asignado unas 120 unidades.
Hasta ahora, las cooperativas Samuel Mairena, Parrales Vallejos, Casimiro Sotelo y la 22 de octubre, ayer, han renovado su flota vehicular. Aun faltan otras ocho cooperativa que están dentro de ese mismo paquete.
El pegón, según los mismos transportistas, es que los cambios de unidades se han realizado durante las horas laborales de las rutas y los usuarios han tenido que sortear más atrasos en el servicio.
En la capital, unos 855 buses brindan el servicio de transporte colectivo. De estas unidades, al menos 700 podrían ser sustituidas a finales de este año.
LOS QUE NO TIENEN SERVICIO
Mientras las principales rutas urbanas están inmersas en el proceso de renovación de la flota vehicular y muchas ya están estrenando buses nuevos, los habitantes de las comarcas rurales de la capital ni siquiera cuentan con el servicio de un bus viejo.
En zonas como Los Ladinos, Jocote Dulce, Las Viudas y Pochocuape no entra ningún bus, porque el servicio colectivo fue suspendido desde hace más de seis meses, según los pobladores consultados en la zona.
Para colmo de males, en esas comunidades las caponeras o mototaxis ahora también están teniendo problemas para ingresar debido al mal estado de los caminos, según argumentaron los conductores de las caponeras.
Por la inestabilidad en el servicio de las mototaxis, la población de las zonas rurales se ha visto en la necesidad de caminar grandes trayectos.
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