Pachas, toallas y zapatos para sus hijos recién nacidos recibieron 28 madres en el hospital materno Bertha Calderón.
Los regalos fueron entregados por Marita Barrón, esposa del embajador peruano, Carlos Berninson, quien decidió hacerlo a título personal como una forma de celebrar “el aniversario patrio de su nación”, que el pasado 28 de julio cumplieron 199 años de haberse independizado de España.
“Esto es a título personal, no es ningún aporte de la embajada. Yo lo hago porque me entusiasma la idea de que los niños se acuerden del Perú por un acto de civismo. Tengo entendido que aquí hay bastantes madres necesitadas por eso vine a darles estos obsequios”, expresó Barrón minutos antes de entregarlos.
Estaba previsto que entre las 8:00 y las 10:00 a.m. Barrón y las autoridades del hospital entregaran los regalos, pero no ocurrió debido a que la directora no se apareció por ningún lado.
Cuando la diplomática llegó a esa unidad de salud, los empleados dijeron que la directora aún no había llegado, pero minutos después cambiaron la versión y señalaron que se encontraba en una reunión.
TRABAJADORA HIZO RECORRIDO
Tras esperar durante más de 40 minutos a que se apareciera alguna autoridad, una trabajadora social llegó hasta donde se encontraba sentada Barrón y le orientó que ella se encargaría de acompañarla durante su recorrido por el hospital.
Minutos después procedieron a hacerlo tras ubicar a los 28 niños que nacieron el pasado 28 de julio.
La idea era entregar 28 regalos a 28 niños que hubieran nacido el 28 de julio.
MADRES AGRADECIDAS
Las madres agradecieron el gesto y pidieron a Dios que bendijera a los donantes y al pueblo peruano.
Una de ella fue Arelys Gutiérrez, quien el pasado viernes fue dada de alta.
“Me parece bien el gesto, muchas gracias al pueblo de allá (Perú) y espero que les vaya bien. Yo no me esperaba esto, me sorprendieron. Yo tenía comprado algunas cositas, pero con esto ya me ayudaron bastante”, indicó Gutiérrez, quien habita en el municipio de El Crucero, al sur de Managua.
Mientras que Reyna Cárdenas, de Managua, señaló que el gesto era una bonita manera de celebrar una fiesta patria y que siempre recordaría la amabilidad con que fue tratada en el hospital.
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