La Comisión de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos tenía planificado discutir la tarde de ayer la nominación de Jonathan Farrar como embajador de Estados Unidos en Nicaragua, pero la votación fue aplazada hasta nuevo aviso.
Fuentes diplomáticas, consultadas por el diario estadounidense Miami Herald, indicaron que la nominación de Farrar, quien hasta hace poco se desempeñó como jefe de la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana, Cuba, fue sacada de la agenda porque no cuenta con los votos suficientes para ser aprobada.
Los senadores cubanoamericanos Bob Menéndez, demócrata por Nueva Jersey, y Marco Rubio, republicano por la Florida, han expresado su descontento con el trabajo del diplomático en La Habana, lo que pudiese haber influido en la votación en el Senado.
“Creo que su confirmación envía el mensaje equivocado y me opongo enérgicamente”, dijo Rubio en un artículo de opinión.
Las fuentes del Senado del Miami Herald habrían reportado a este diario que Rubio estaría buscando apoyo entre los republicanos del comité para desaprobar a Farrar.
“Yo no creo que él hizo un buen trabajo en La Habana y no creo que él vaya a hacer un buen trabajo en Managua”, dijo Rubio a El Nuevo Herald después de una audiencia con Farrar el pasado mes de junio.
- El viceministro de Relaciones Exteriores, Orlando Gómez, publicó en el portal oficialista El 19 Digital un artículo de opinión en el cual llamaba sabandijas y grupejo al comité del Congreso de Estados que aprobó eliminar parte de la ayuda exterior de ese país a Nicaragua, y al resto de países que forman parte del Alba.
Además, tildó de grupejo a los legisladores Ileana Ros-Lehtinen, Mario Díaz Balart, David Rivera y Marco Rubio.
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Rubio aseguró que varias organizaciones de derechos humanos de Cuba informaron de la “reticencia y desinterés” de Farrar en trabajar con los disidentes, mientras aparentemente mantenía una distancia con las denominadas organizaciones prodemocracia de la isla caribeña.
Por su lado el senador Menéndez dijo también en junio que en uno de sus viajes a España se había reunido con algunos disidentes que criticaron la labor del diplomático, mientras fue líder de la misión en Cuba.
ESPERAR QUE SENADO DECIDA
El ministro consejero de la embajada de Estados Unidos en Nicaragua, Robert Richard Downes, quien está al frente de la sede diplomática hasta que se decida en el Senado quien será el embajador en el país, dijo tener confianza en que esta situación esté resuelta antes de las elecciones presidenciales del 6 de noviembre en Nicaragua.
Downes realizó ayer una visita de cortesía a LA PRENSA, donde fue abordado sobre la encrucijada en la que se encuentra la designación de Farrar como embajador en Nicaragua.
“El Senado tiene la responsabilidad, el derecho y la obligación de decidir sobre la designación hecha por el presidente Barack Obama. Ellos, pienso, pueden decidir si puede ir o no puede ir. Para nosotros el proceso democrático es muy importante y estamos esperando las palabras del Senado y confiamos en este proceso y en la decisión del Senado”, expresó.
“El Senado es el que va a decidir finalmente si viene o no viene el señor Farrar. Es lo más apropiado bajo lo que establece nuestra Constitución. No quisiera especular sobre el futuro, porque estamos esperando cómo concluye el proceso democrático del Senado”, añadió el representante diplomático.
Estados Unidos no tiene embajador en el país desde el 19 de julio pasado, cuando el último embajador, Robert Callahan, concluyó su misión diplomática.
Víctor Hugo Tinoco, quien fue vicecanciller de Nicaragua y actualmente es diputado del Movimiento Renovador Sandinista, dijo que el gobierno del presidente Daniel Ortega debe estar atento a las señales que se están enviando desde el poder político en Washington.
“Yo creo que en términos de las relaciones diplomáticas es relativo. Un embajador no es indispensable. Siempre es bueno o es mejor la comunicación, pero esta se puede mantener siempre a través de la embajada. La principal señal que yo veo es que con el cambio de correlación de fuerzas en el Congreso, Estados Unidos tiende a tomar posiciones más fuertes en relación a las violaciones de los principios de la democracia que se puedan estar dando en Nicaragua”, comentó.
Tinoco insistió en que las pugnas por el nombramiento de Farrar, junto con el bloqueo de la ayuda norteamericana hacia Nicaragua promovida por los republicanos del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, son claras señales que deben tomarse en cuenta.
“A como están las cosas, no creo que se dé un reconocimiento de un nuevo gobierno de Ortega si este quiere montar un fraude. Él no puede perder de vista eso”, insistió.
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