Varios ciudadanos que fueron testigos de la agresión sufrida por el dirigente de la Resistencia Juvenil por la Dignidad Nacional (Rejudin), Jairo Contreras, de parte de un simpatizante de la Juventud Sandinista (JS), demandaron a la jefa de la Policía, primera comisionada Aminta Granera, que sea investigada “la actitud permisiva” de parte de algunos agentes, el pasado 18 de julio. Azahálea Solís, una de las firmantes de la carta enviada a la Policía, recordó que previo a la agresión hubo hostigamientos en contra de Contreras, y los uniformados no hicieron nada.
También explican que la agresión ocurrió en presencia de oficiales, lo que constituye un acto “in fraganti”.
Además, el agresor es menor de edad, y el Código de la Niñez establece que la Policía tiene 24 horas para investigar y ponerlo a la orden de la autoridad correspondiente.
Los firmantes instan a que Granera pida el certificado de nacimiento para constatar que el agresor es un menor.
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