Pasado y porvenir
“Procuremos más ser padres de nuestro porvenir que hijos de nuestro pasado”.
Miguel de Unamuno (1864-1936); filósofo y escritor español.
Trágico ciclo histórico
Los Estados modernos como los modelos europeos fueron formados a partir de profundos cambios sociales, tecnológicos, económicos, culturales y religiosos.
De estas transformaciones surge un pensamiento político moderno capaz de articular: la visión del poder y el orden social como un proceso integrador.
Esto es algo que se ha vuelto imposible en Nicaragua debido a que tenemos un aspecto cultural muy arraigado para beneficio de un reducido grupo social.
La visión de nación en nuestra región centroamericana pareciera ajena a nuestra voluntad.
Desde la colonia los conquistadores preferían sociedades más organizadas como las de México y Perú para desarrollar un nuevo sistema social.
“La desintegración sociocultural de las poblaciones centroamericanas dificultó la consolidación institucional del poder de España en la región. Por el contrario, los altos niveles de integración y organización de los imperios inca y azteca facilitaron la constitución de los relativamente más desarrollados sistemas de regulación socioterritorial de los virreinatos de Nueva España” (Pérez Baltodano, 2011, 2).
Los altos niveles de tensión y polarización han sido una constante en nuestra historia.
Revisando la historia nos encontramos con este dato según se narra en el libro Entre el Estado Conquistador y el Estado de Nación : La conquista se vio tensionada por las tres expediciones que llegaron a la región.
Pareciera que estamos condenados a vivir al filo de la navaja. Si vemos algunos ejemplos históricos de periodos posteriores a la conquista encontraremos la misma constante.
¿Es esto la constante que regirá nuestro país?
Si revisamos algunos nombres podría afirmar este cuestionamiento: José Zepeda quien al segundo año de mandato es asesinado por una rebelión liderada por Bernardo Méndez y Casto Fonseca. Salvador Machado que le cedió el poder a Joaquín Zavala y este fue derrocado por José Santos Zelaya y así sucesivamente, Adolfo Díaz, Juan Bautista Sacasa, Somoza 3 se mantiene la constante, golpes de estados, guerras civiles, intervenciones pero hay algo más interesante aun: la fragmentación de los partidos opositores al régimen del momento.
Estos se han comportado como oportunistas que se suman al régimen para mantener cuotas de poder o simplemente posiciones privilegiadas porque hacen de la política formas de vida; convierten al Estado en botín para mantener un estatus y desaparece de sus esquemas el fin primordial, el servicio a la sociedad.
Es evidente que estos aspectos negativos han sido la constante de la fórmula histórica de nuestro país, pero además hemos caído en un trágico ciclo histórico.
Este espejo de nuestro pasado nos refleja hoy en día un momento muy similar al vivido en otras épocas solo han variado algunos nombres y ni siquiera todos pero, ¿cuál es la variable que hace falta para que se complete el ciclo?
A juzgar por el pasado solo falta la chispa que active el detonante.
Giovanni Gutiérrez Camacho
Al cardenal Obando
A través de este Diario me dirijo al señor cardenal Miguel Obando y Bravo. Soy una feligrés más de la gran mayoría que confesamos a Jesucristo y reconocemos al Papa de Roma como el Pastor de la grey, como el Vicario de Jesús en la tierra.
En estos momentos siento un tremendo sentimiento de repugnancia al verlo al lado de esas personas que solo daño han ocasionado y pretenden seguirlo haciendo.
¿Cómo es posible que el cardenal Obando permita que unas de las canciones, aunque con ciertos cambios para tratar de engañarnos, que fuera entonada al Papa Juan Pablo II en su visita a nuestra patria sea usada en él?
La complacencia demostrada por el cardenal Obando cuando la cantaban fue una muestra de soberbia increíble.
¿No siente vergüenza de estar en una tribuna con personas que una vez lo ofendieron, que ofendieron al Papa Juan Pablo II, que enviaron a morir a miles de jóvenes para que los defendieran a ellos, quedándose ellos en sus lugares seguros y lo que es peor, la pareja a quien el cardenal Obando rinde pleitesía estaban cómodamente instalados en Costa Rica cuando la insurrección de todo un pueblo terminó con una dictadura que no fue nunca comparable con la que se está gestando y que hoy apropiándose de algo que no les pertenece, están celebrando?
Cardenal Obando: si alguna vez usted tuvo a Dios en su corazón, si alguna vez fue justo y valiente pida perdón humildemente al Señor de Señores, que no son los que usted está apoyando en estos momentos y vuelva sus ojos al verdadero pueblo de Nicaragua que lo que siente por usted es casi lo mismo que siente por las personas que rodean a esa pareja que hace escarnio de lo más sagrado y noble que llevamos en nuestros corazones.
¿Cuánto costó su conciencia? ¿Para usted vale más lo material o tal vez algún silencio obligado, que la obediencia y votos realizados en su juventud? La promesa de servir a un solo Señor, nuestro único y verdadero Dios y el respeto a su Vicario ¿ya la olvidó?
No puedo creer que durante años el cardenal Obando haya sido un hipócrita. En algún momento usted amó y dedicó parte de su vida para defender la verdadera justicia, el verdadero amor y la verdadera paz, no la de los sepulcros.
Tenga la seguridad que si la pareja ante la cual usted ahora inclina su cabeza, es lo que dará al pueblo de Nicaragua. La paz de los sepulcros.
Arrepiéntase, cardenal Obando, todavía es tiempo, aléjese, recuerde que usted ya es una persona de mucha edad y ese Señor a quien en estos momentos usted está haciendo a un lado por treinta monedas de plata, puede llamarlo y pedirle cuenta.
Usted tiene que haberlo conocido en algún momento de su vida. No permita que se repita lo que el Obispo de Roma a quien amamos, beato Juan Pablo II, calificó como “una noche oscura” al régimen que nos martirizó en la década perdida de los nefastos años de los ochenta.
Milena Lanzas de Vega
Caricatura
Quiero felicitar al Diario LA PRENSA y especialmente a su caricaturista Manuel Guillén por la valiente y acertada caricatura, publicada el pasado jueves de 21 de julio, en donde muestra a Aminta Granera en su exacta dimensión: subordinada, sometida y aliada al presidente golpista, Daniel Ortega.
Espero que los líderes políticos, empresariales, de la sociedad civil, religiosos e intelectuales de Nicaragua se pronuncien rechazando y denunciando esta nueva forma de golpe de estado con el que Ortega pretende imponer a Aminta en el cargo violando nuevamente la Constitución y la Ley de la Policía.
Ing. Mario Hurtado Jiménez
Empresario Liberal
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