Operador móvil virtual

El concepto de Operador Móvil Virtual (OMV) y su entorno regulatorio surge en la Unión Europea a mediados de los años noventa con el objetivo de potenciar la liberalización de las telecomunicaciones.

El concepto de Operador Móvil Virtual (OMV) y su entorno regulatorio surge en la Unión Europea a mediados de los años noventa con el objetivo de potenciar la liberalización de las telecomunicaciones.

Un OMV es un operador que desarrolla y presta servicios de comunicaciones móviles a usuarios finales y que se diferencia de los operadores móviles tradicionales únicamente en que no dispone para prestar dichos servicios, de espectro radioeléctrico, ni de redes inalámbricas propias, por lo que ha de contratar la citada capacidad a los operadores ya existentes (Operadores de Red Móvil).

Es decir que alquila capacidad en la red de radio de otro operador móvil para encaminar las llamadas (entrantes y salientes), y los propietarios de las redes se benefician dado que pueden comercializar su capacidad de red excedente, logrando un mejor aprovechamiento de sus inversiones.

Los operadores de redes móviles virtuales son, por tanto, una nueva clase de prestadores de servicios que utilizando las redes de un operador establecido, comercializa servicios de telefonía móvil, generalmente, centrándose en algún segmento del mercado en el cual tiene ventajas con respecto al operador tradicional. Desde luego ofrece servicios con su propio código de red, emitiendo su propia tarjeta SIM en el caso de redes GSM y operando su propio centro de conmutación.

Esta modalidad de prestación de servicios, presenta algunas novedades y todo apunta a que no demorará en desarrollarse en la región. Aún cuando no existe un marco legal bien definido o políticas públicas que promuevan el desarrollo de este mercado, ya existen algunos pioneros en el negocio virtual en la región. Como son los casos de Cotas Móvil en Bolivia, Alegro PCS en Ecuador, Nuestro en Argentina, Uff en Colombia, y otros que ya cuentan con las autorizaciones y están en proceso de implementar su operación, en Brasil, Chile, México y Costa Rica.

Brasil es uno de los países que está empujando el modelo. La Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel) aprobó la regulación de OMV, dictaminando que no sería necesaria una licencia para ingresar a este negocio y que basta con un acuerdo comercial firmado con el operador de la red (MNO, Mobile Network Operator). En el caso de Brasil se prevé que el modelo OMV tendrá un crecimiento tremendo. Una señal es el acuerdo firmado entre la holandesa Elephant Talk Communications y la brasileña ClearTech para constituirse como un MVNE (Mobile Virtual Network Enabler) y ofrecer servicios de puesta en marcha a los interesados en este negocio.

Se espera que el surgimiento de operadores virtuales en Brasil, México y Colombia contagie al resto de la región, dando el empuje necesario para el despegue a nivel latinoamericano.

Es importante destacar que el ingreso de los OMV permite incrementar la competencia e incluso mejorar los servicios de telecomunicaciones a causa de esa presión competitiva. Adicionalmente, fomenta el enriquecimiento de la oferta, ya que los OMV penetran en nichos específicos con ofertas segmentadas y especializadas, con lo cual la prestación de servicios se vuelve más sofisticada y personalizada.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí