Arlen Cerda y Elizabeth Romero
[email protected]
El presidente Daniel Ortega se impuso ayer una vez más sobre las leyes de la República y la Constitución Política del país, al declarar que la primera comisionada Aminta Granera y todo su mando policial continuará al frente de la Policía Nacional.
Durante el acto que el Gobierno realizó en conmemoración del 32 aniversario del derrocamiento de la dictadura somocista, Ortega declaró que “Aminta ha hecho una buena labor al frente de la Policía Nacional y continuará junto con todo su mando”, en esa institución.
Ortega también hizo así a un lado las quejas generalizadas por la pasividad de la Policía ante la represión de parte de las turbas orteguistas y, según el general en retiro, Hugo Torres, también neutralizó políticamente a Granera, en un cargo decorativo, debido a que según altos mandos policiales, quien realmente manda en Néstor Moncada Lau, desde la secretaría del Frente Sandinista.
La dirigente del Movimiento Autónomo de Mujeres (MAM), Azahálea Solís, opinó que “no hay nada nuevo” en el anuncio del presidente Ortega, “que se ha distinguido por ponerse encima de la ley”.
Según Solís, si Ortega cumple su anuncio “terminaría de redondear el estado de ilegitimidad” en el que mantiene al país.
“Eso era algo que veníamos planteando en la Unión Ciudadana por la Democracia hace un año exactamente. Valorábamos que la punta de la cereza en contra de la profesionalidad de la Policía la pusiera el presidente este año, reafirmando la candidatura de Aminta Granera para continuar en la Policía”, dijo Solís.
[/doap_box][doap_box title=»Murillo trata de convertir a Ortega en “semidiós”» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
- El general en retiro Hugo Torres también opinó que “es poco lo que se puede rescatar del discurso vacío que dio Ortega”, durante el acto de conmemoración del 32 aniversario del derrocamiento de la dictadura somocista.
La periodista y socióloga Sofía Montenegro, aseguró que Ortega y Murillo “tratan de cubrir sus crisis de valores gigantescas y su bancarrota ideológica con los valores de la Iglesia”.
Torres también opinó que “de la misma manera en que Ortega se fabrica las victorias guerrilleras de las que carece y obvia a los protagonistas que no le conviene citar, así su esposa inventa doctrinas y usurpa toda clase de símbolos y conceptos religiosos”.
[/doap_box]
Todo eso aún cuando el verdadero liderazgo de Granera está cuestionado dentro de la institución, pues en abril de este año, altos jefes policiales confiaron bajo condición de anonimato que quien verdaderamente manda en la Policía es Néstor Moncada Lau, desde la secretaría del FSLN.
GRANERA COQUETEABA CON LA REELECIÓN
El 25 de marzo pasado, LA PRENSA informó que Granera “coqueteaba” con la reelección, porque en esa ocasión la jefa policial no negó directamente si aspiraba a reelegirse en el cargo, tras limitarse a mencionar el tiempo que sus predecesores permanecieron en la estructura policial.
Otras fuentes confiaron que Ortega preparó este anuncio desde diciembre del año pasado, cuando a través del decreto 94-2009 —publicado en La Gaceta el 30 de diciembre del año pasado— reformó las normativas policiales para prorrogar la permanencia de los altos mandos policiales en sus cargos.
Desde enero de este año, el investigador del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (IEEPP), Roberto Orozco, advirtió que esa reforma concede un alto grado de discrecionalidad “tanto al director de la Policía como al jefe supremo de la institución, que en este caso es el Presidente de la República, para decidir quién se va y quién se queda en la Policía Nacional”.
Fuentes allegadas a la jefatura policial aseguraron que “es un hecho” la permanencia en el cargo, no solo de Granera, sino de los otros oficiales que integran la jefatura policial y que de acuerdo a la Ley 228, deberían pasar a retiro a partir del 5 de septiembre del presente año.
Estos son los comisionados generales Carlos Palacios, Horacio Rocha, Javier Maynard y Juan Báez, los tres primeros subdirectores y el último inspector general.
CONTRAPROPUESTA DE REFERENDO
Pero mientras Ortega se impuso sobre la ley para anunciar su disposición de reelegir a Granera a cargo de la Policía, también trató de presentarse como un presidente democrático, al proponer que se realice un referendo para decidir si el Gobierno de Nicaragua debe cobrar o no una deuda de 17,000 millones de dólares que la Corte Internacional de Justicia (CIJ) ordenó pagar a los Estados Unidos a Nicaragua en concepto de daños de guerra por apoyar y financiar la contrarrevolución.
La deuda fue condonada a los Estados Unidos por el gobierno de doña Violeta Barrios de Chamorro, pero el presidente Ortega insiste en cobrarla, sobre todo después de revivir el tema durante la conmemoración del 32 aniversario del Repliegue a Masaya, el 25 de junio pasado.
El diputado Eduardo Montealegre reclamó que Ortega haya propuesto un referendo sobre un tema que estimó “de carácter nacional”, durante un acto partidario. Sin embargo, sugirió que en lugar de desaprovechar la oportunidad de esa consulta, más bien se agregue a esta si los nicaragüenses quieren o no abolir la reelección presidencial, actualmente prohibida por la Constitución Política.
“Que le pregunte a los nicaragüenses si queremos o no (que se restablezca) la reelección”, retó Montealegre al presidente Ortega, que pretende mantenerse en el poder a través de una candidatura ilegal.
ABSURDO Y DEMAGOGO
El diputado liberal y presidente de la comisión de asuntos exteriores de la Asamblea Nacional, Francisco Aguirre Sacasa, opinó por su parte que la propuesta de Ortega “es absurda”.
“Y si se hace y la gente vota, ¿qué? ¿Qué va a hacer? Nada, porque es una propuesta absurda”, declaró.
El presidente Ortega alegó ayer en el acto partidario realizado en la Plaza de La Fe, que Estados Unidos aún tiene esa deuda con Nicaragua, mientras argumentó que su Gobierno ha cumplido en compensar a los ciudadanos estadounidenses que fueron confiscados durante el primer gobierno del Frente Sandinista en la década de los ochenta. “Entonces Estados Unidos también debe pagar”, reclamó Ortega.
El general en retiro Hugo Torres, miembro del Movimiento Renovador Sandinista (MRS), opinó por su parte que la propuesta de un referendo es “otra demagogia de Ortega (…) sólo retórica antimperialista para alimentar a sus bases más radicales”.
ORTEGA ERRÓ CON BOXEADORES, OPINAN
La periodista y socióloga Sofía Montenegro y el general en retiro Hugo Torres coincidieron en que Ortega erró al tratar de resaltar la labor de su Gobierno al acompañarse de varios boxeadores nicaragüenses, que invitó al micrófono para que alabaran su Gobierno e invitaran a votar en la casilla del FSLN.
Montenegro lamentó que Ortega pretenda que sus mejores cartas de presentación sean boxeadores entre los que se cuente un “golpeador y violador de mujeres como es Ricardo Mayorga”.
Mientras, Torres advirtió que entre los boxeadores, “Ortega se olvidó de llamar a quien en la víspera del 19 de julio le partió la cara de un golpe al dirigente de Rejudin, Jairo Contreras, y a los otros que han golpeado a todos aquellos que no coinciden con su Gobierno en el que irónicamente sigue pregonando la paz, igualdad y amor”.
Ver en la versión impresa las páginas: 1 A ,3 A

