MÉXICO/EFE
Bolivia, Ecuador y Venezuela son, en ese orden, los tres países más pobres entre ocho de América Latina analizados, que suman el 79 por ciento de la población de la región, por la fundación mexicana Ethos en su primer informe sobre el tema.
El mejor situado fue Chile, seguido por Brasil, México, Colombia y Perú, señala el estudio, que utiliza un método “innovador” al incluir el concepto “pobreza de entorno”, indicó la fundación.
Presentado hace dos semanas en Ecuador, el informe 2011 fue analizado ayer en Ciudad de México por el director general de la fundación, el ecuatoriano Mauricio Rodas, y otros expertos.
El estudio recuerda que “la mayoría de los países” latinoamericanos analizados, “sigue presentando altos índices de marginación y rezago social”. Define la pobreza como “una situación caracterizada por la incapacidad de satisfacer las necesidades del hogar, así como del entorno” indispensables para conducir a las personas “a un estado de bienestar (…)”.
La clasificación final promedia la “pobreza de hogar”, ponderando niveles de ingresos y educación, de acceso a agua potable y servicios sanitarios o básicos, y la “pobreza de entorno”, que considera variables de salud pública, desarrollo institucional, economía, democracia, entre otros.
Entre las conclusiones destaca que “los países que presentan entornos institucionales endebles son los más pobres”.
CARENCIAS DE DEMOCRACIA
Rodas dijo que el hecho de que “en una sociedad existan carencias en materia de democracia, de libertades, de derechos, de acceso a oportunidades, (…) también configura una realidad de pobreza”.
Este mes el presidente de Ecuador, Rafael Correa, criticó el estudio al considerar que mezclaba elementos que no tienen que ver con la pobreza, como la democracia.
Al respecto, Rodas dijo que el estudio demuestra que “la superación de la pobreza no es un asunto ni de la izquierda ni de la derecha”, ya que algunos países como Chile o Brasil, que tuvieron recientemente o cuentan con gobiernos de izquierda, muestran buenas notas, lo que no ocurre en Bolivia, Ecuador y Venezuela.
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