“Paz y amor” orteguista
Tras agredir a Jairo Contreras, un simpatizante de la Juventud Sandinista (JS) fue resguardado por agentes de la Policía para evitar que las cámaras de diversos medios de comunicación que llegaron al lugar captaran su rostro. El violento orteguista pertenece al grupo que “protege” el edificio del CSE de Metrocentro. Se acercó a Contreras, quien protesta encadenado al busto de Benito Juárez, cerca de la sede del CSE y le dijo que le llevaba un “regalito” de la JS y le partió la cara de un golpe.
VIDEO CORTESÍA DE CANAL 12
En un intento de evitar una protesta contra el sistema, un simpatizante de la Juventud Sandinista (JS) lesionó ayer al dirigente de la Resistencia Juvenil por la Dignidad Nacional (Rejudin), Jairo Contreras, que permanece encadenado al busto del prócer mexicano Benito Juárez, en las cercanías de la sede del Consejo Supremo Electoral (CSE) de Metrocentro.
Según Contreras, después de recibir orientaciones del dirigente de la JS, Pedro Orozco, el joven se le acercó, le dijo que le llevaba un regalo de la JS y luego le dio un puñetazo causándole una herida con un anillo que portaba, por lo que debió recibir atención médica.
Horas antes del incidente, Orozco que movilizó a cientos de simpatizantes de la JS para resguardar el edificio del CSE, se acercó a Contreras y sus acompañantes y en tono irónico le pidió que realizaran su protesta “rápido” porque lo estaban atrasando y luego se retiró.
Contreras lamenta que mientras el gobierno del presidente Daniel Ortega pregona una política de “cristianismo y solidaridad”, sea incapaz de permitir la protesta ciudadana y aliente a sus simpatizantes a reprimirla y a cambio les garantice resguardo e impunidad a través de la Policía Nacional.
Contreras se encadenó ayer a la estatua de Juárez, célebre por su frase “el respeto al derecho ajeno es la paz”, por considerar que en estos momentos eso es lo que más necesita el país, especialmente de parte del gobierno.
Inició esta nueva modalidad de protesta porque dice estar cansado de hacer “activismo cívico” sólo por hacerlo, por lo que decidió permanecer en el sitio durante los próximos tres día para llamar la atención sobre la necesidad de que en el país se restituya el Estado de derecho y para recordarle a Ortega que “a todo dictador” se le llega su 19 de julio.
“Estamos cansados de que en lugar de ofrecer un empleo a los jóvenes se nos ofrezcan doscientos córdobas para que vayamos a las calles a hacer proselitismo, porque eso nos degrada. Definitivamente estamos encachimbados con el sistema” enfatizó Contreras.
Aprovechó para denunciar que los dirigentes de Rejudin, William Marín y Leopoldo Gómez, recibieron «amenazas de muerte». Él y su familia también han sido presionados para evitar que continúe con sus protestas.
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