Una verdadera obra de demolición fue lo ofrecido anoche por el nicaragüense Román “Chocolatito” González, quien mediante un nocaut en siete asaltos retuvo su corona mundial minimosca de la AMB ante el mexicano Omar Salado, en Cancún, Quintana Roo, México. González no tuvo una sola dificultad para imponerse a un adversario, al que incluso tumbó en tres ocasiones en un desigual combate que debió ser frenado por el réferi para evitar una masacre de mayores proporciones. Fue un buen regalo para el propio Román, quien cumplió años anoche. LA PRENSA/EFE/ELIZABETH RUIZ
Noqueó el “Chocolatito”
Una verdadera obra de demolición fue lo ofrecido anoche por el nicaragüense Román “Chocolatito” González, quien mediante un nocaut en siete asaltos retuvo su corona mundial minimosca de la AMB ante el mexicano Omar Salado, en Cancún, Quintana Roo, México. González no tuvo una sola dificultad para imponerse a un adversario, al que incluso tumbó en tres ocasiones en un desigual combate que debió ser frenado por el réferi para evitar una masacre de mayores proporciones. Fue un buen regalo para el propio Román, quien cumplió años anoche