Por Álvaro Guerra Báez
Las ciencias de la salud y la medicina en particular, son campos del saber evolucionados, favorecidos por el uso constante de la tecnología moderna y del crecimiento de usuarios y de instituciones que ofrecen un mejor nivel de vida.
El campo biomédico es uno de los ejemplos más ilustrativos de cómo el progreso científico se materializa en avances de trascendencia social. De hecho, ese avance en las metodologías de estudio de los seres vivos y la manipulación genética, ha hecho posible la comprensión de numerosos problemas y soluciones útiles para la salud humana.
Un aspecto de gran relevancia es el estado de salud de un país, el que depende en gran medida de contar con una sólida base científica y de investigación, a fin de ayudar a los ciudadanos a mantener y mejorar sus condiciones de vida. Lo innovador en el conocimiento científico es el conocido “know-how” que ayuda a las autoridades de salud de un país a tomar decisiones sobre el establecimiento de los estándares de salud, políticas, reglamentos, formulación y ejecución de programas.
Esto permite a las autoridades desarrollar capacidades y responder ante los riesgos de salud que plantean las enfermedades, peligros ambientales, alimentos y otras amenazas; verificar que insumos como medicamentos, alimentos y dispositivos médicos sean seguros y efectivos, al igual que proporcionar información a la población para ayudarle a tomar decisiones informadas sobre su condición de salud.
El estado de salud de un país depende en gran medida de la ciencia y la investigación, para tomar decisiones claves y oportunas, ya que el apoyo científico da los conocimientos necesarios para desarrollar aspectos relacionados con los reglamentos, las políticas y los programas a ejecutar, así como ofrecer servicios e información a la población.
Este abordaje de la situación de salud de una población, tiene como base el trabajo conjunto de una red de organizaciones nacionales e internacionales que aseguren que el país cuenta con la ciencia y tecnología que realmente necesita. Otro aspecto importante es compartir con otras instancias el conocimiento de la realidad y las prácticas de gestión, para encontrar soluciones innovadoras ante problemas basados en la ciencia y en los retos que se afrontan.
Esta semana, Nicaragua tendrá un encuentro médico científico de gran importancia, como es el “II Congreso Médico Internacional” del Hospital Central Managua “Calidad y seguridad en la atención del paciente” a desarrollarse del 14 al 16 de julio. Este congreso reúne a 50 expositores internacionales y 60 nacionales de gran prestigio, quienes compartirán temas novedosos como la revascularización con Stent —una alternativa menos invasiva para pacientes cardíacos crónicos—, la aplicación de la anestesia en pacientes diabéticos, avances en el dolor postquirúrgico y el uso de la cirugía laparoscópica en casos de obesidad. Otras temáticas novedosas serán las funciones administrativas, el turismo médico, la automatización del servicio y hasta las condiciones arquitectónicas básicas, lo que significa una información integral que traspasa todas las esferas del quehacer médico.
Este encuentro contará con la presencia de profesionales del Baptist Health South Florida, Cleveland Clinic de Florida, University of Miami Hospital y Matamoros Center for the Eye Care & Surgery, entre otros, además de la asistencia de miembros de American Nicaraguan Medical Association (NAMA), lo que supone un intercambio de experiencias profesionales de lujo.
Como aporte a la salud de los nicaragüenses, el congreso contempla tres cursos previos, uno de ellos sobre Cuidados Iniciales del Paciente Politraumatizado (PTC). Estos cursos se realizan por primera vez en Nicaragua y tendrán certificación de la Federación Mundial de Sociedades de Anestesiología (WFSA), lo que deviene en un mejor servicio y seguridad para los usuarios.
Con esta iniciativa impulsada por el Hospital Central Managua, empresa del Grupo Invercasa, se promueve el desarrollo de la ciencia en nuestro país y el interés de ofrecer productos y servicios más amplios y seguros, esfuerzo que beneficia a la comunidad médica nacional que tiene la oportunidad de capacitarse en su país, pero en especial a todo nicaragüense que hace uso de un centro hospitalario. Al mismo tiempo, evidencia el compromiso del HCM por brindar una atención integral al paciente.
El autor es MD, MPH.
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