El movimiento de productores y comerciantes del norte, conocido como los No Pago, cesarán sus plantones y otras acciones de protesta.
Omar Vílchez, líder del grupo, dijo a LA PRENSA que hoy será el último día en que harán plantones frente a las sucursales de microfinancieras y bancos en distintos departamentos del país.
Justifica que se “darán un descanso” para “no cansar” a sus afiliados, pero todo indica que se da porque el movimiento no tiene suficientes recursos económicos para seguir cubriendo los gastos para mantener los plantones.
“Queremos darles el tiempo a estos señores (de las microfinancieras) para que se pronuncien. Que no digan que los obligamos a negociar con una pistola en la cabeza”, expresó.
Los No Pago demandan una nueva renegociación de sus deudas, equivalente a 15 millones de dólares con el Sistema Financiero Nacional. Entre lo que piden está la suspensión de los embargos de sus propiedades y plazos de hasta diez años para pagar las deudas.
PRESIONAR A ORTEGA
Ayer los No Pago realizaron plantones afuera de las sucursales de bancos y microfinancieras de los municipios de Masaya, Camoapa, Río Blanco, El Sauce, Chinandega, Quilalí y Wiwilí.
La más fuerte fue en la sucursal de la Fundación de Desarrollo Local (FDL) de Masaya, donde estuvieron unos doscientos morosos.
Durante la protesta fue notorio el fuerte resguardo policial en las instalaciones de la microfinanciera.
José Adán Aguerri, presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) y el de la Asociación de Instituciones de Microfinanzas (Asomif), René Romero se reunieron ayer por la tarde para evaluar la afectación al Sistema Financiero.
Previamente consultados, Aguerri y Romero exigieron al presidente de la República, Daniel Ortega, que haga respetar la funcionalidad normal de todo el Sistema Financiero y se pronuncie en el sentido que “la cultura del no pago es inaceptable”.
Por su parte el Cosep respalda a Asomif.
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