- Los representantes de Asomif evitaron hablar ayer con LA PRENSA sobre el efecto de los plantones realizados por los No Pago en las afueras de las microfinancieras. René Romero, presidente de Asomif, vía telefónica se excusó diciendo que preferían tener una evaluación y que sería hasta hoy que darán su opinión. El sector de microfinanzas mantiene congelados 25 millones de dólares para nuevos créditos productivos.
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Este grupo en 2008 fue beneficiado con un acuerdo alcanzado bilateralmente con Asomif, donde el Gobierno fue mediador, pero no cumplieron. Mientras en el 2010, la Asamblea Nacional les aprobó la Ley de Moratoria que igual concedió una serie de privilegios para renegociar las deudas como fijar la tasa de interés a cobrar del 16 por ciento, suspender los embargos de propiedades y hasta cuatro años de plazos para pagar.
Pero los líderes de los No Pago y la Red Nacional de Defensa de los Consumidores (RNDC), quien respalda al grupo, culpan a la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras (Siboif) del fracaso de la Ley de Moratoria por supuestamente haber cambiado varios elementos en la normativa que la reglamentó.
Se argumenta que si bien la Ley estableció una tasa del 16 por ciento, la Siboif permitió cobrar comisiones como el pago de avalúos de propiedad y gastos legales que elevó el interés al 25 por ciento.
Una de las condiciones de negociación que siguen pidiendo los No Pago es que se revisen los contratos firmados entre deudor e institución financiera, porque insisten que son ilegales al cobrar tasas de interés prohibidas por la Ley de Préstamos entre Particulares.
Además que los plazos para pagar sean entre cinco y diez años, de acuerdo al monto de lo que deba cada productor.
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El movimiento de Productores y Comerciantes del Norte, conocido como los No Pago, elevó el tono contra las instituciones de microfinanzas al extender ayer sus protestas a nueve municipios del país, en una jornada que busca presionar una nueva renegociación de sus deudas.
En sus protestas dijeron que defenderán sus propiedades con armas (no dijeron de qué tipo), machetes o con lo que sea.
Aunque dicen que mantendrán los plantones afuera de las sucursales de las microfinancieras y bancos de manera pacífica, a su vez el grupo promete “guerra” para evitar los embargos de unas 2,500 propiedades, que ya fueron adjudicadas a sus acreedores.
Los “comandos defensores de las propiedades”, como les han denominado, tienen la orientación de los cabecillas del movimiento de “armarse” y evitar de “cualquier manera” que las propiedades embargadas, en su mayoría fincas, pasen a dominio de las entidades financieras.
“Si llegan a desalojar a la gente de las fincas, sí habrá problemas porque ahí están los comandos”, afirmó Omar Vílchez, uno de los líderes de los No Pago.
“Los comandos defenderán las propiedades con lo que sea, con armas, con machetes, con lo que sea. Cada productor tiene su machete, tiene con qué defenderse”, dijo Vílchez en un tono bastante agresivo.
Los cabecillas del movimiento aseguran que no se harán responsables de cualquier acto de violencia que se suscite si tanto microfinancieras o entidades bancarias intentan hacer cumplir las órdenes de embargo.
Los “comandos” los conformarán grupos entre 60 y 100 morosos.
Su reclamo es que no pueden perder fincas que por ejemplo valen 100,000 dólares, por deudas de 2,000 o 3,000 dólares.
El movimiento lo integran unos 5,000 comerciantes y productores deudores, quienes representan una cartera en deuda de 15 millones de dólares con el sistema financiero de Nicaragua.
PEQUEÑOS GRUPOS EN CALMA
Grupos de entre 20 y 50 personas lograron interrumpir por varias horas el trabajo en las sucursales de las microfinancieras y bancos en nueve municipios del país, en el primer día de una jornada de plantones que pretenden hacer durante esta semana.

Los equipos de LA PRENSA confirmaron plantones de los No Pago en los municipios de Quilalí, Wiwilí, Jinotega, Río Blanco, La Dalia, Matagalpa, León, Boaco, y en la sede central de la Asociación de Instituciones de Microfinanzas (Asomif) ubicada en Managua.
Las sucursales más afectadas son las del Fondo de Desarrollo Local (FDL), Fundeser, Fama y Banco Procredit. Pero también se reportaron plantones en sucursales de Banpro y Lafise Bancentro.
No hubo reporte de actos de violencia ni contra las personas ni los edificios de las entidades financieras. En los municipios, la Policía Nacional cumplió la orientación de no permitir alteraciones.
LA PRENSA conoció que fueron trasladados a las delegaciones policiales departamentales, especialmente de Jinotega y Matagalpa, grupos de oficiales con la orden de trasladarse al sitio donde los No Pago intentaran realizar actos de violencia.
Donde no hubo presencia policial fue en la sede de Asomif en Managua, a pesar de la protesta de unos 70 morosos.
En Boaco y Nueva Guinea, desde horas tempranas de ayer, oficiales de la Policía resguardaron la puerta principal de las financieras que tienen presencia en sus municipios.
El segundo jefe de la Policía de Zelaya Central, comisionado Erick Salazar, dijo que mantienen un plan permanente en el departamento para no dejar que los grupos de los No Pago “ hagan daño ni alteren el orden en las financieras”.
Por su parte, Donald Treminio, gerente general de la Fundación para el Desarrollo Prodesa, afirmó que duplicaron la vigilancia desde el 6 de julio, tras haber sufrido un atentado de quema de la entidad.

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