CORRESPONSAL/CHINANDEGA
Familiares de El Viejo, Chinandega, de los dos acribillados en un bar de Escuintla, Guatemala, se movilizaban desesperados ayer en busca de apoyo para repatriar los restos de Concepción Carrasco Córdova (26) y Sergio Vázquez Picado, de 33 años.
- Representantes de la municipalidad de El Viejo, en Chinandega, prometieron ayudarles en lo que pudieran, pero las esperanzas están centradas en la Cancillería nicaragüense, o en el embajador de Nicaragua en Guatemala, Silvio Mora.
María José Picado recordó que su primo iba en busca de obtener recursos, pagar la deuda que tenía y participar como promesante-prioste en las festividades de agosto próximo en honor a San Roque.
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Ambos amigos, cajera y mesero, respectivamente, fueron asesinados por mareros que se acercaron a las 11:00 p. m. del viernes al bar donde atendían a diversa clientela, propiedad de la viejana Elda González, familiar de Carrasco. Los antisociales exigieron el pago extorsivo, al no lograrlo les balacearon.
La muerte sorprendió a una tercera chinandegana mesera, originaria de la colonia Roberto González y otro nica que resultó gravemente herido.
Doña Concepción Picado, tía de Sergio, dijo que Carlos Picado, habitante del barrio El Recreo de Managua, fue su primer sobrino asesinado en Guatemala el pasado mes de octubre 2010, siete meses después ocurre otra tragedia con su sobrino Sergio a quien conocían como “El Pellejo”.
“Estamos resentidos con ese país, nos están matando”, protestó doña Concepción.
ADVIRTIÓ EL PELIGRO
Ayer después de varias horas representantes de la Alcaldía viejana les prometieron a las dos familias dolientes algún apoyo a las 2:00 de la tarde. Asimismo desde El Viejo trataban de contactar a Silvio Mora, embajador nicaragüense en Guatemala.
Patricia Vázquez Picado y Antonia de Vázquez, hermana y madrastra de Sergio, se movilizaban por su parte en Escuintla y la capital Guatemala para coordinar con el diplomático nicaragüense o representantes consulares el cobro por la repatriación de los restos.
Comerciantes del mercado central de El Viejo recaudaron más de dos mil córdobas, junto al apoyo económico de mil córdobas de un funcionario, para los preparativos del sepelio.
Tomasa de la Concepción Picado Jiménez, inválida debido a sus 94 años, recordó de su nieto Sergio Vázquez el esfuerzo de un joven trabajador que se forjó desde su infancia apoyando decidido a las locatarias, luego en su adolescencia cursó hasta el primer año de secundaria.
“Se crió conforme el ejemplo que le dimos de honestidad. El día que se fue a Guatemala le dijo que si la cosa se ponía fea, que se regresara”, recordó la ancianita en su hamaca bajo una choza de palma.
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