Max L. Lacayo

Daniel Ortega, abuso, estancamiento y desunión

Los expertos dicen que al notar y reconocer las señales de alerta y los síntomas de violencia doméstica y abuso se ha dado el primer paso para ponerle fin a este mal. Sin embargo, aunque en muchos países existen centros de asistencia a las víctimas de abuso, en demasiadas ocasiones la persona ofendida termina por aceptar el maltrato creyendo que se lo merece.

El abuso y la violencia doméstica tienen como único propósito lograr y mantener control sobre la víctima. El abusador siempre juega sucio; usando miedo, culpa, vergüenza, intimidación, desgaste, amenazas y violencia física para mantener ese control.

Si bien este es el micro aspecto de un mal social crónico, algunas sociedades, como la nicaragüense, conocen el macrocosmo de los males. Uno de estos ofensores es Daniel Ortega, quien tiene en sus manos el total control del poder en Nicaragua y ha convertido a la nación entera en la víctima de sus atropellos. Lo más crítico del asunto es que muchos nicaragüenses, al igual que muchas víctimas de violencia doméstica, creen que se merecen el maltrato y hasta terminan por aceptar que todo pueblo tiene el gobierno que se merece.

Pero en verdad la mayoría de los nicaragüenses hemos identificado y reconocemos nuestro problema, queremos ponerle fin a nuestro mal, pero también sabemos que los centros de asistencia en los que suponemos encontrar apoyo -como la Organización de Estados Americanos- son altamente discriminadores. La OEA nunca consideraría una queja de los nicaragüenses democráticos contra Daniel Ortega, el dictador institucional, por haber violado nuestra Carta Magna de manera tan flagrante buscando la reelección en el 2011. Para ello Ortega fue amparado por una resolución ilegal y arbitraria de seis jueces sandinistas de la sala constitucional de la Corte Suprema de Justicia, quienes declararon inaplicable el artículo 147 de la Constitución que no solo prohíbe la reelección consecutiva del presidente, sino que no permite a Ortega ejercer el cargo en un tercer período presidencial.

El proyecto de resolución de la OEA, emitido el 23 de junio de 1979, en que declaraba que las bases de este estaban inspiradas en el inmediato y definitivo cambio de gobierno en Nicaragua, constituye la génesis del endriago Daniel Ortega. La OEA es la casa de Ortega y de su familia política.

Lo más triste de todo es que estos patrones de abuso dejan creyendo a los ofendidos que es su propia incapacidad y falta de disponibilidad lo que nos produce este tipo de gobiernos. Y es por eso que los nicaragüenses hoy nos encontramos estancados. Y lo digo así porque hemos suspendido por completo el desarrollo de nuestro proceso democrático. Ni los partidos políticos, ni la ciudadanía, ni las instituciones despiertan de este letargo.

Hay muchas señales de que estamos estancados: Las campañas políticas de los partidos de oposición padecen de un agotamiento que se manifiesta en pobres mensajes y débiles planes. La incapacidad de reconocer el verdadero problema hace a los políticos promover la escisión, fraccionando a la oposición en minipartidos y debilitando aún más la voluntad a defenderse. El miedo ha paralizado a la ciudadanía y los empresarios se entregan como mendigos al dictador. Hay terror de ofender directamente a Ortega. Como pueblo nos sentimos impotentes y desesperados. Muchos creen que los abusos del dictador son merecidos por el pueblo. Sabemos que el dictador nos ve como objetos y no como personas y no nos organizamos en su contra. Permitimos que Ortega nos mantenga alumbrados por una candela venezolana, en la miseria.

Dominio, humillación, aislamiento, amenaza, intimidación, acusaciones, no importa qué táctica Ortega use para manipularnos, siempre lo dejamos seguir adelante. Él es el perfecto y eficiente abusador, y por eso se ríe triunfante de nosotros, pues sabe cómo mantenernos temerosos, estancados y desunidos.

Hermanos nicaragüenses, el haber nacido en Nicaragua no tiene por qué ser doloroso. Todo lo que tenemos que hacer es derrocar los muros ficticios que nos separan y construir más puentes que nos lleven a una convergencia de oposición democrática sin temores y sin estancamientos. Y en el espíritu de continuar parodiando a Newton, les recuerdo: “La unidad es la variedad, y la variedad en la unidad es la ley suprema del universo”.

 

El autor es economista y escritor

COMENTARIOS

  1. FERNANDO GONZALEZ
    Hace 15 años

    Muy bueno y excelente ese comentario. La union hace la fuerza,

  2. Denzo
    Hace 15 años

    Buen articulo Sr Lacayo;ortega es la fuente de todos los males en este pais,desde hace 31an~os;todos sabemos que usted tiene razon,eso no es nada nuevo;pero como dicel dicho;es imposible despertar a un despierto;una persona que se hace la dormida,no la despierta nadie,y eso le pasa a la mayoria de los nicas;pero ya les llegara la hora en que vean ver la aplanadora y la escoba de los zatrapas del carmen;ojala que no sea demasiado tarde y les pase la de los cubanos;de espectadores ahora son bueyes

  3. carlos
    Hace 15 años

    Hombre yo creo que lo primero que hay que saber es aqui no hay mas opciones:El frente debe irse.Y despues si es don Arnoldo o don Fabio presidente es ya lo de menos.Tenemos el poder de la eleccion y para mi ya hemos decidido.Cuestion de determinacion por cambiar definitivamente las cosas.Y hacer un verdadero pais en paz.Eso solo lo puede el cristianismo autentico.Que Dios bendiga a Nicaragua.

  4. facundopicado
    Hace 15 años

    Cual dicartadura señor lacayo, cual estanacamiento,cual desunion,primero digame cuantas masacres como las q hizo somoza y su gn,cuantos presos politicos, aqui los medios,tv,prensa escrita dicen y opinan lo quieren, estancamiento,ud es economista segun veo, mire los niveles de produccion y exportacion, venga a jinotega y vera cunatas carreteras se estan haciendo y por ultimo los desunidos son uds los de la derecha, nosostros somos fsln y solo hay uno y un candidato

  5. JOSE DAVID LAGUNA
    Hace 15 años

    Y no es solo el abuso, el asesinato que sigue despues del abuso,
    sigue subiendo, creo que van por el #92 mujeres muertas por sus
    maridos, queridos o como se llamen. Y nadie hace nada. Exacto eso tendria que haber sido lo que dijo Ortega cuando empezo a
    mandar desde arriba, que tambien le dijo a la policia «no hacer na
    da» con los tomatierras. Cuando demonios se va acabar esto, si
    tenemos un presidente violador que apaña y se hace de la vista
    gorda con todos los abusos, violaciones etc.?

  6. Charlie
    Hace 15 años

    Me gusta mucho, pero mucho este artículo. Es lo mejor que he visto para describir el cuadro lamentable de Nicaragua. Los políticos ilusos y mediocres que creen en encuestas, sin criterios de análisis que tomen nota. Algunos ya andan alegres por que sus candidatos los ponen arriba o a la par del Tirano, otros se aprovechan para manipular con la encuestas a la opinión pública y crear más división. La ignorancia sobre las encuestas es la llave del auto-engaño.

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