Humberto Belli Pereira

De Washington a Ortega

¿Cómo hubiese actuado Ortega si la providencia le hubiese puesto en los zapatos de George Washington? Cuando Estados Unidos declaró su independencia, el 4 de julio de 1776, nadie gozaba de un prestigio comparable. Su liderazgo durante la guerra de liberación, más su carisma y dotes personales, le habían convertido en leyenda viviente. En el Olimpo de la nueva república, nos dice el historiador Joseph Ellis, él brillaba por encima de los otros dioses menores. Su imagen aparecía por todas partes; en afiches, monedas, loza, retratos, etc.; era una especie de Zeus y Moisés, “el hombre que unía todos los corazones”.

Washington fue electo primer presidente de la nueva nación por el voto unánime del colegio electoral en 1789, y de nuevo, a pesar de sus reservas, en 1792. Su excelente gestión como mandatario había añadido aún más lustre a su reputación y le aseguraba las posibilidades de su tercera reelección. La Constitución lo permitía, el pueblo lo quería, y la misma historia parecía reclamarlo.

En septiembre de 1796, sin embargo, Washington sorprendió a la nación al anunciar su decisión irrevocable de retirarse de la presidencia después de completar su período. Pesaron en su gesto sus convicciones republicanas y su amor a su país. Washington no quería convertirse en una nueva especie de rey. Con tal fin, había preferido el título de “Señor Presidente” (Mr. President) en lugar de los adjetivos más pomposos que otros le sugerían. Consciente de la influencia que tiene el ejemplo, sobre todo cuando proviene de individuos investidos de poder, quiso dejar el mensaje de que la presidencia americana debía ser diferente a la monarquía europea y que todos los presidentes, independientemente de cuán indispensables parecieran, eran esencialmente reemplazables.

Tan hondo caló su ejemplo que el precedente de no más de dos períodos sería acatado por todos los siguientes 44 presidentes, con la única excepción de Franklin D. Roosevelt durante la Segunda Guerra Mundial. La práctica de las presidencias por tiempo limitado y de la temporalidad de los líderes contribuiría decisivamente a que Estados Unidos gozara de una paz y estabilidad extraordinaria, que a su vez sería un ingrediente fundamental de su indisputada prosperidad.

En América Latina, por el contrario, proliferaría una fauna de generales y presidentes, mesiánicos y narcicistas, convencidos de su indispensabilidad. Las razones que esgrimían para perpetuarse en el poder eran siempre las mismas —el pueblo o la historia reclamaban su continuada presencia— como las mismas eran siempre sus consecuencias: una rutina horrorosa de tiranías, revoluciones y nuevas tiranías, que terminarían arruinando sus economías y condenando a muchos de sus países a convertirse en vagones de cola.

En Nicaragua, después de los primeros 35 años de anarquía que trajo la lucha entre caudillos, y que culminaron con la guerra nacional (1865-1857), el país tuvo el excepcional período de los treinta años. En él cinco presidentes entregaron la banda presidencial tras servir un solo período, aunque lo hicieron a personas de su mismo partido. Esta etapa civilista, que le valió al país el mote de “La Suiza centroamericana”, terminó con Zelaya en 1893. Contraviniendo la Constitución decidió reelegirse, hasta su caída violenta en 1909. De allí, hasta el inicio del período somocista en 1936, hubo tres sucesiones presidenciales relativamente “normales”, aunque jalonadas por intervenciones extranjeras y numerosos conflictos. Con los Somoza volvieron las reelecciones entronizando una especie de monarquía donde el poder se heredaba de padre a hijo y que terminó, también violentamente, en 1979. No es sino hasta 1990 que sin intervención externa un presidente (Ortega) pasa la banda presidencial a su contrincante, aunque jurando “gobernar desde abajo”. Los siguientes presidentes, Violeta Chamorro, Arnoldo Alemán y Enrique Bolaños, entregaron la banda a sus sucesores legítimamente electos, pareciendo inaugurar un nuevo período de paz republicana.

Hoy la tentación del continuismo ha ofuscado nuevamente a Ortega. Ignorando el espíritu y letra de la Constitución, y las lecciones de la historia, se ha propuesto reabrir el ciclo de la reelección indefinida. Ha decidido así separarse de la senda de los próceres, que como Washington son honrados con gran cariño por las siguientes generaciones, y seguir los pasos de los Somoza y Trujillo, que terminan mal, y cuyas estatuas terminan siendo derribadas por quienes no quieren recordarlos.

El autor es sociólogo y fue ministro de Educación

Opinión Humberto Belli Pereira archivo

COMENTARIOS

  1. maria alejandra
    Hace 15 años

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  2. max gil
    Hace 15 años

    la gran difererencia entre los estados unidos y nicaragua es que bien los ingleses que vinieron eran hombres preparados eran abogados ,medicos etc en cambio en nicaragua eran españoles forajidos que vinieron a saquear . españa implanto en nicaragua el estado hacienda que perdura hasta nuestros dias . ortega no es un virrey español pero actua como tal como un despota que quiere un pais de pobres, campesinos y subditos para el vivir en la gloria y morir en el poder .

  3. ladron de botin....NUNCA Estadista.
    Hace 15 años

    «Socialismo sin Demeocracia no es Socialismo. Democracia sin verdadera libertad no es Democracia.»–Wen Jabo. China/Comunista. Ortega y Aleman–al cual usted sirvio distinguido ex-mimistro– son unos corruptos e hicierno un andamiaje que mantiene toda su corrupcion pactad e intacta. Ortega,Aleman y todos los que han pasado por la silla presidencial solo le intersa enriqueserce geometricamente, no tiene ningun tipo de conciencia estadista les impera la conciencia de «ladoron del botin»

  4. J.M. Fajardo C.
    Hace 15 años

    Para promover principios y valores hay que poseerlos.

    Daniel Ortega aparece en la última cumbre de presidentes de Centroamérica promoviendo principios y valores sin poseerlos y con su ejemplo los destroza igual que nuestra carta magna, los fundamentos de nuestra república, de nuestro estado de derecho.

  5. J.M. Fajardo C.
    Hace 15 años

    Indudablemente George Washington fue un hombre excepcional, un líder de principios, valores, que creyó en la independencia y la revolución Americana, impulsándola, defendiéndola y consolidándola aun de sus propias amenazas y ambiciones. Un líder en extremo, que pronto asimilo los peligros que se cernía del poder en torno de su figura. Daniel Ortega aparece en la última cumbre de presidentes de Centroamérica promoviendo principios y valores sin poseerlos y con su ejemplo los destroza i

  6. JOSE DAVID LAGUNA
    Hace 15 años

    La mayoria de los dictadores tienen muerte violenta:Los Somozas
    con plomo y + plomo, Trujillo Igual, son muchos con plomo. Otros
    se suicidan: Hitler con cianuro, 1945.Getulio Vargas en Brazil, 1954, un balazo al corazon, 4 veces presidente. Saddam Hussein
    ahorcado, Mussolini, plomo + la horca, para asegurarse que esta
    bien muerto. Huyendo hacia la frontera.Nunca mueren en paz.
    Somos democratas:Como quiere morir el guerrillero que nunca pe
    leo? Siempre estaba escondido como hoy en El Carmen

  7. roberto
    Hace 15 años

    y la idea que el socialismo del siglo XXI, (que no es mas que las ideas comunistas llevadas al poder por los hermanos Castro desde hace mas de 50 anos ya), es la solucion para nuestras sociedades, para alcanzar nuestra metas de justica social y liberacion del yugo opresor de los colionalistas / y el capital de los ricos. Pura hipocresia, porque se ha demostrado, que todos estos mesianicos lideres, se han enriquecido hasta no mas poder,y su poder no es solamente politico/militar, pero empresaria

  8. roberto
    Hace 15 años

    espera gobernar el pais por los proximos 50 anos, otros que a traves de separaciones ilegales, tratan de continuar su presencia en la silla idilicia o como aquellos. que atraves de violar los preceptos constitucionales que lo llevaron a la presidencia, rehusa en remover a funcionarios que a todas luces estan actuando mas alla de sus periodos para los cuales fueron elegidos, y los utiliza para que los mismos soporten y lo nombren como candidato ilegal a la presidencia. Es decir, las actuaciones

  9. roberto
    Hace 15 años

    conveniencia politica/monetaria. Claro que en todo esto siempre hay una gran mayoria que es profundamente afectada por estas acciones y se trata del pueblo que sin tener afiliacion de ninguna clase, confian y esperan que a traves de sus votos, ellos puedan tener un gobierno justo, que apegado a la leyes constitucionales del pais, los conduzcas por la senda de la paz, justica, trabajo, salud edducacion, etc, pero en pafo de esas esperanzas, solamente van a obtener promesas de un candidato que

  10. roberto
    Hace 15 años

    En esta epoca del continuismo politico aunado con el clientelismo exagerado de los politcos que se arremolinan alrededor de los hombres que se han declarado no solamente como necesarios, o indespensables, para la lucha y revindicaciones sociales de sus paises, no es sorprendente, que otros paises del area esten dispuesto a enrolarse en este continuismo, el cual ha probado ser ante todo, muy provechoso economicamente para todos aquellos que han decido abrazarlo, ya sea por conviccion o

  11. elhombredelamancha
    Hace 15 años

    Ortega democratico? Dos se desarrollo en un movimiento guerillero clandestino cuyo proposito fue la implementacion de la
    dictadura del proletariado. El recibia y trasmitia ordenes. Dentro
    de la intriga conspirativa luego estaria dando ordenes. Nunca
    fue democratico.Ademas su ego atrofiado le hace creer como
    Somoza que el es el UNICO que tiene el derecho y la capacidad
    de gobernar (ademas que tiene una esposa que le alimenta
    lo mismo). Dos democratico? Nunca!

  12. Denzo
    Hace 15 años

    «Ha decidido separarse de la senda de los proceres»SrBelli;eso me suena a un mal chiste o una broma de mal gusto;no se si permitira sacar mi comentario;pero ni de chiste usted puede usar esa palabra para dirigirse a ortega;ortega es y siempre sera un malandrin de marca mayor;jamas ha estado en la fila de los proceres;ortega siempre ha estado en la fila que estan las momias de cuba,Mousulini,Hitler o Atila,»rey de las turbas»,y si no fuera presidente,estaria en la fila de AlCapone o PabloEscobar

  13. rex ruiz
    Hace 15 años

    Nicaragua siempre ha sido un pais pobre tal vez en la era conservadora de los 30 años era mas o menos . pero sin lugar a dudas el desgobierno de ortega ha sido el peor que ha tenido nicaragua .Desde 1979 el pais ha retrocedido barbaramente hay miseria ,hambruna, delincuencia, y un exodo de nicaraguenses al exterior que nunca se ha visto en la historia de este pais . todo por culpa de un demente megalomano satrapa que solo quiere darse la gran vida a expensas del sufrimiento ajeno. hay que votar

  14. Renee Zambrana Granja
    Hace 15 años

    Estoy de acuerdo con usted Sr. Humberto Belli Pereira, pareciera que no les importa lo que diga la historia que día a día se escribe, y en vez de decir: Recordemos al Sr. Presidente ………….. como un
    ciudadano ejemplar que cumplió con la Constitución de la República a
    carta cabal, y ahora lo recordamos con cariño. Y en lugar de esas frases bonitas y sinceras, vamos a escuchar majaderías, palabras altisonantes llenas de odio y rencor. Que lástima.

  15. Agapito
    Hace 15 años

    Dr. No debemos comparar ORO con cobre. George Washington es probablemente el politico mas importante y mas querido de los USA porque lo que este pais es en la actualidad, se lo debe en gran medida a ese excepcional hombre. Nicaragua tiene mas de algun hombre como ese, pero la mafia gubernamental jamas lo dejaria actuar. Recordemos que cuando los sandinistas estan en el poder quieren gobernar sin oposicion, pero cuando no, gobiernan desde abajo. Que lindo, verdad!!!

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