El fin de Chávez y el gobierno cubano

Por Carlos Alberto Montaner.- La prioridad de los servicios cubanos es apuntalar al chavismo en el poder a cualquier costo. Dan por sentado que Chávez se morirá pronto y hacen planes. Están en estado de alerta y se mueven en esa dirección a toda máquina. Cuando Adán Chávez, el hermano mayor de Hugo, ya al corriente del cáncer que afectaba al Presidente, regresó de Cuba hace unos días y dijo en Caracas, públicamente, que había que pensar en defender a la revolución bolivariana por cualquier vía al margen de las elecciones, estaba describiendo el punto de vista y la desesperada estrategia de La Habana.

Era predecible. Raúl Castro y su hermano tienen buenas razones para temer que Chávez, si se muere, se lleva a la tumba a la revolución cubana. Esos 100,000 barriles diarios de petróleo, y los copiosos subsidios que le concede a la isla, son el principal sostén de una dictadura asombrosamente improductiva, como no se cansan de denunciar los propios mandamases del régimen. Si se corta ese flujo de recursos la hecatombe sería mayor que la padecida cuando desaparecieron la URSS y su generoso subsidio. Entonces, a principios de los noventa, la capacidad de consumo de los cubanos se contrajo súbitamente en un 40 por ciento. Ahora sería peor.

El escenario que Raúl y Fidel temen es  probable que suceda: la cúpula chavista, sorprendida por la desaparición del caudillo venezolano, se divide y es barrida en las urnas. Eso es lo que quieren evitar. Todos saben que en ese país no hay nadie en las filas oficialistas que despierte simpatías populares. Chávez no creó un partido sino un coro de sicofantes. Muerto o en medio de una prolongada etapa agónica, simplemente, no tiene sustituto. Por eso Adán comenzó a preparar las condiciones para un escenario violento. Tratarán de imponerse por la fuerza y la represión utilizando a los chavistas cercanos al castrismo, más o menos como Moscú, durante la Guerra Fría, dominaba a sus satélites utilizando a los camaradas locales prosoviéticos. Lejos de pactar un acuerdo pacífico con la oposición, van a “radicalizar el proceso”, como dicen en la jerga. En ello les va la vida.

El fin de la colaboración entre La Habana y Caracas conlleva otro aspecto muy grave para los Castro. En Venezuela hay unos sesenta mil cooperantes cubanos. Si el chavismo pierde el poder tendrían que repatriarlos rápidamente y temen que un porcentaje grande intente quedarse. Hay planes de contingencia para evacuarlos por cualquier medio en una especie de Dunkerque caribeño si la situación se hace muy crítica, pero antes de llegar a ese punto el gobierno de Raúl Castro hará cualquier cosa por mantener su jugosa colonia.

Los demócratas venezolanos de la oposición, naturalmente, no se cruzarán de brazos. No son idiotas. El mensaje que ya le están susurrando al oído a los diputados chavistas y a los militares con mando de tropa va en la otra dirección: es inútil tratar de convertir el  gobierno de Caracas en una dictadura procomunista contra la voluntad del 80 por ciento de todos los venezolanos, incluida la mayor parte de los chavistas, como confirman todas las encuestas. Ese intento terminaría en un baño de sangre. No hay chavismo sin Chávez y nadie sabe exactamente qué es la revolución bolivariana más allá de un inmenso desorden que se ha tragado un billón (trillón en inglés) de petrodólares mientras demolía una buena parte del tejido empresarial. Llegó el momento de quitarle la mecha a la bomba de tiempo mediante unos comicios honrados y el compromiso de no pasarle la factura a nadie por los 12 años de chavismo.

Los chavistas —dicen— no pueden ni deben subordinar los intereses venezolanos a la conveniencia de Cuba. Para ellos (por lo menos para los que ya están al habla con sus adversarios) la desaparición del teniente coronel es una oportunidad de consolidar dos grandes fuerzas políticas de centro-derecha y centro-izquierda que, recurriendo a procedimientos democráticos, le den estabilidad al país tras la desaparición de Chávez.

Es probable, en suma, que Cuba no consiga imponer su voluntad en Venezuela, pese a todo el empeño que ponga en el esfuerzo. Cuando Moscú era la metrópolis del mundillo comunista de Centroeuropa tenía varias divisiones del Ejército Rojo ocupando el territorio de sus satélites y les suministraba petróleo y gas a precios preferenciales a esos países. La relación de Cuba con Venezuela es diferente. Los satélites de la URSS en gran medida eran parásitos económicos de Moscú. Cuba es un parásito de su satélite. Los venezolanos no necesitan para nada a los cubanos. Esa relación de fuerzas acabará prevaleciendo.

Escritor y periodista cubano

[©FIRMAS PRESS]
www.firmaspress.com

Opinión Carlos Alberto Montaner archivo

COMENTARIOS

  1. roberto
    Hace 15 años

    Este es un punto de vista que aunque con grandes diferencias a los puntos de vista expresado por Monica Baltodano, en esta edicion de la Prensa, yo diria que el mismo, es lo mas cercano a lo que se podria dar; en el caso de que Chavez y su diagnosticado cancer, sea del tipo agresivo que pueda limitar a Chavez a continuar con su mision de continuar a la cabeza del Chavismo en Venenzuela. Y llama la tencion, que en una de las trasmisiones hechas desde Venenzuela, en la cual aparecen en una

  2. roberto
    Hace 15 años

    que hay que lidear con un Chavismo sin Chavez

  3. roberto
    Hace 15 años

    una coalicion politica/militar que apoyada por los Castro a traves del aparato militar que estos poseen, y que ellos tienen montado en Venenzuela, podria ser el proximo paso a relizarse en Venenzuela. De todas maneras, estas especulaciones, solo van a tomar su propia figura en los dias por venir, de acuerdo a la realidad de la gravedad de la enfermedad de Chavez, la labor de la oposicion y todo el trabajo que los Castro y Chavez, estan llevando a cabo en Cuba, preparando el terreno, en caso de

  4. roberto
    Hace 15 años

    sesion de trabajo, Chavez, el canciller Maduro, el hermano de Chavez y el General Rangel, responsable por el control de las fuerzas armadas venenzolanas. Lo cual es significativo de que en caso Chavez, no pueda continuar a cargo del gobierno, estos individuos, probablemente serian los herederos de continuar con la mistica del chavismo en Venenzuela. Ninguno de ellos realmente son populares, probablemente no podrian acarrear el 100% de los votos de los que ahoran apoyan a Chavez, por lo tanto una

  5. FERNANDO GONZALEZ
    Hace 15 años

    Dios te oiga y que seas buen profeta!!

  6. Denzo
    Hace 15 años

    Es casi como una premonicion,este articulo de Don AlbertoMontaner;creo que chavez pasara a la historia como el «tonto util»de la politica latino americana;gasta el dinero de los venezolanos en aliados improductivos como Cuba y Nicaragua;con su dinero lo que ha incrementado en grandes cantidades es una montana de corrupcion,principalmente en Nicaragua;donde reactivo a ortega y su aparato de corrupcion organizada como nunca antes visto en este pais;Ojala que Dios no se olvide de llevarse a ortega

  7. Martín Gómez
    Hace 15 años

    Verdaderamente que un suministro de 100,000 barriles diarios de petróleo para una Isla que no tiene Industrias, ni flota vehicular de alguna significación, es algo que ni todo el estado de la Florida, creo, pueda consumir diariamente. Posiblemente Castro y Chávez tienen su propia distribuidora de petróleo en la Isla, disfrazada de ayuda, basándome en la ayuda de las Generadoras Hugo Chavez I, II, etc. y lo que todos ya sabemos.

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí