Para la presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Vilma Núñez, Walter Castillo Sandino —denunciado por su esposa Marbelí Castillo Cerna por violencia intrafamiliar— “es confeso” al aceptar este que pasó un tratamiento sobre control de ira orientado en su momento por las mismas autoridades de las Comisarías de la Mujer.
Es por eso, que a criterio de Núñez, al desestimar las Comisarías de la Mujer la denuncia de Castillo Cerna, la Policía actuó “con recomendación expresa” en el caso por tratarse que el denunciado es el nieto del prócer Augusto C. Sandino y compadre del presidente Daniel Ortega.
La defensora de derechos humanos criticó que las autoridades de las Comisarías de la Mujer y la Corte Suprema de Justicia (CSJ), hayan lanzado el jueves una campaña contra la violencia intrafamiliar en el país, cuando en casos como el de Castillo Cerna no han aplicado justicia.
Es más, Núñez consideró que al momento que la Policía organizó las Comisarías “nunca se imaginó con que iba haber un nivel de interferencia, que los iba a llevar a ser los ejecutores de la impunidad de las violaciones, que pretendían combatir aquí en este país”.
Extraoficialmente se conoció que después de que la Policía desestimó la denuncia introducida por Castillo, obligó a esta a buscar refugio seguro contra el sospechoso de violencia intrafamiliar.
Núñez dijo que es necesario que se apruebe cuanto antes la ley de la violencia contra las mujeres, pero que no se instrumentalice políticamente, pues no descartó que la misma sea presentada como un aporte del presidente Daniel Ortega.
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