Ser consciente de la propia ignorancia
es un gran paso hacia el saber.
Disraeli
El Estado nicaragüense debe entrar en un proceso de modernización e introducir nuevos modelos de gestión y de control en la Administración Pública, con lo cual incrementará su efectividad y cumplirá con los fines esenciales que le son definidos en la Constitución de la República. Este proceso, que en esencia es de naturaleza técnica, tiene entre otros objetivos generar legitimación política frente a la sociedad.
Se debe buscar la introducción en el sector público, de forma sistemática, las Mejores Prácticas de Gestión, las cuales han sido probadas en el ámbito mundial, demostrando sus enormes bondades. Estas prácticas están basadas en el uso y aplicación de estándares internacionales, los cuales han tenido mayor acogida por parte de los gobiernos, y en donde las reglas del juego sean conocidas y acatadas por todos los actores y las instituciones, políticas y administrativas tengan una efectiva capacidad de regulación, mediante la aplicación de normas que homogeneicen la forma de gestionar y controlar a las organizaciones.
Dicho de otra forma, la globalización induce a los Estados a acelerar procesos de fortalecimiento institucional de su gestión, en los planos técnicos y políticos, el cual se logra al incorporar mejores prácticas de gestión que le permitan iniciar una transición de un estado pre-moderno en muchas de sus técnicas y prácticas, hacia un estado post-moderno, eficiente, ágil, con capacidad de adaptación a los cambios y capaz de responder adecuadamente a las demandas sociales.
- El MECI se ha formulado con el propósito de que las entidades del Estado puedan mejorar su desempeño institucional
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Los Sistemas de Gestión de la Calidad (SGC) y el MECI son un par de ejemplos palpables de herramientas que persiguen modernizar la gestión y el control de la administración pública, aunque se están aplicando otras. De esta forma, tanto el MECI como los SGC, ya sean el sistema general, NTCGP, así como los sistemas específicos para los diferentes sectores, se basan en los estándares internacionales: Modelo de control COSO y normas ISO, respectivamente.
El objetivo del MECI está definido en los siguientes términos: El modelo proporciona una estructura para el control a la estrategia, la gestión y la evaluación en las entidades del Estado, cuyo propósito es orientarlas hacia el cumplimiento de sus objetivos institucionales y la contribución de estos a los fines esenciales del Estado. Este modelo se ha formulado con el propósito de que las entidades del Estado puedan mejorar su desempeño institucional mediante el fortalecimiento del control y de los procesos de evaluación que deben llevar a cabo las oficinas de control interno, unidades de auditoría interna o quien haga sus veces.
El modelo consiste en una adaptación que han hecho algunos estados del modelo de control COSO para aplicarlo en los organismos y entidades públicas, como medio para fortalecer sus sistemas de control interno. A su vez, al MECI puede integrarse con otros estándares internacionales de gestión que han sido probados con éxito en diversos tipos de organizaciones en el mundo, siendo totalmente compatibles entre sí.
Desarrolla a través de tres subsistemas, nueve componentes y veintinueve elementos interrelacionados del modelo COSO, y le apunta al logro de los tres grandes objetivos de control: la efectividad y eficiencia de las operaciones, la confiabilidad de la información financiera y operacional, y el cumplimiento de las leyes y regulaciones aplicables.
Contiene los mismos elementos que incluidos en el modelo COSO: 1) Ambiente de control determinado por los acuerdos, compromisos o protocolos éticos; desarrollo del talento humano y estilos de dirección; planes y programas; modelo de operación por procesos y estructura organizacional. 2) Evaluación de riesgos que reúne el contexto estratégico; identificación, análisis y evaluación de riesgos y sus políticas de administración. 3) Actividades de Control que aglutina políticas de operación; procedimientos; controles; indicadores y manuales de procedimientos. 4) Información y comunicación que unifica la información primaria; secundaria; sistemas de información; comunicación organizacional e informativa y medios de comunicación. 5) Monitoreo y control de evaluación. Autoevaluación del control y gestión; evaluación independiente al sistema; auditoría interna; planes de mejoramiento institucional, por procesos e individual.
Mediante la adaptación de las mejores prácticas a sus necesidades específicas, el Estado puede afectar dramáticamente el rendimiento, que ahorra tiempo, mejora la calidad de sus servicios, reduce los costos y aumenta los rendimientos, entre otros beneficios, creando mayor confianza en la ciudadanía.
El autor fue auditor general del Banco Central de Nicaragua y Consultor de la Superintendencia de Pensiones.
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