Hace 62 años en Imst, Austria con la contribución de varias personas de la sociedad civil se construyó la primera Aldea Infantil SOS para albergar a niños y niñas que perdieron a su familia de origen después de la segunda guerra mundial. Su fundador Hermann Gmeiner soñó con brindar a estos niños una segunda oportunidad en sus vidas.
En la actualidad, Aldeas Infantiles SOS existe en 132 países a nivel mundial, incluido Nicaragua donde alrededor de seis mil niños, niñas, adolescentes y jóvenes integran la gran familia SOS que hoy celebra su 38 aniversario de brindar calor de hogar a cada niño y niña, un sitio donde viven una infancia feliz, se respetan los derechos, se les garantiza la alimentación, salud, educación, seguridad y prevalece el interés superior del niño.
En países de Latinoamérica (incluido Nicaragua), y el Caribe, el 45 por ciento de los niños sufre al menos una privación moderada o grave en sus derechos lo que hace que casi 81 millones de niños se encuentren en situación de pobreza infantil, de acuerdo con un informe de la CEPAL y UNICEF.
Este informe tomó en cuenta factores como la nutrición, acceso a agua potable, conexión a servicios de saneamiento, calidad de la vivienda y el número de personas por habitación, el grado de asistencia a la escuela y el acceso a medios de comunicación e información cuya privación contribuye a un cuadro de pobreza y exclusión social.
“Para poder eliminar el flagelo de la pobreza infantil los Gobiernos deben integrar las políticas sociales de empleo y macroeconómicas. Esto requiere asignar mayores recursos para promover los derechos de la infancia, asegurar un entorno protector y aumentar la provisión y la calidad de los servicios, así como también ampliar los sistemas de protección social”, así lo señalaron funcionarios de la CEPAL y UNICEF.
Para avanzar en la superación de la pobreza infantil es necesario invertir en la infancia y es por ello que Aldeas Infantiles SOS de Nicaragua, hace un llamado a todas las personas a que se sumen a esta labor afiliándose a los amigos SOS o a las diferentes formas de donaciones.
Helmut Kutin, Presidente Internacional de Aldeas Infantiles SOS, sobre la pobreza expresa que “Un niño no puede soportar que no haya alguien en su vida. La pobreza de estar sin madre, sin hermanos, sin hogar, es la mayor pobreza”, es por tales razones que las madres SOS dan un hogar y sobre todo, su corazón a cada niño que se recibe con amor. Cuando llegan hermanos biológicos la política es no separarlos al contrario, se les brinda acompañamiento y seguimiento hasta que se convierten en seres humanos capaces de valerse por ellos mismos y alcanzar la meta: convertirse en profesionales de éxito.
La autora es periodista
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