Cartas al Director

Amor de padre

“No hay palabra ni pincel que llegue a manifestar el amor de padre”.

Mateo Alemán (1547-1613); novelista español.

EL DON DE SER PADRE

Ser padre en este país es algo muy especial, una lucha permanente por la sobrevivencia, un dolor permanente por no encontrar la forma que los hijos estén regularmente con lo mínimo a lo que tiene derecho todo ser humano, los buenos padres sufren, los regulares también y los muy malos sufren más cuando llega el momento de entregar cuentas al Creador que nos regaló el don de ser padres, todos por igual fuimos creados para ser padres buenos.

Los militares, los policías y todos los empleados públicos son verdaderos padres heroicos; los militares en alta mar decomisando un gran cargamento de drogas y paquetes de miles de dólares en ese momento sueñan que llegó el momento de poder pagar la universidad de su hijo para que no ande cargando un fusil, pero despierta cuando todo el botín se tiene que entregar a sus superiores, el policía de línea que amanece bajo lluvia en un retén revisa el vehículo sospechoso y su llanta de repuesto lleva 609 mil dólares, cruza por su mente comprar la casita que siempre soñó, pero solo fue un fugaz sueño porque los dólares se depositaron para que posteriormente los retirara para su provecho personal un magistrado de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) y todo quedó como un capítulo cerrado y los sufridos empleados públicos que tienen que pasar vergüenzas haciendo plantones, marchas, mítines y aceptando ser militante del partido gobernante con el fin de asegurar su trabajo y sostener a la familia.

Nunca entenderé cómo hacía mi padre para darnos de comer a trece hermanos y encima de eso conseguir los 20 córdobas mensuales para pagar el alquiler de la casita de tierra. Nunca entenderé a los “padres de la patria”, nuestros diputados, que nunca se llenan con tan elevados salarios, prebendas y regalías.

Dios debe darle el discernimiento y el don del buen entendimiento al futuro gobernante para que como buen padre guiara por el camino correcto a la nación y que promueva una ley humana para que solo tengamos 45 diputados que le sirvan a la patria y no se sirvan de ella.

Leopoldo Villalta López

PADRES DE LOS PIPITOS

Traer un hijo o una hija al mundo lleva consigo una mezcla infinita de sentimientos, grandes momentos y, sin duda alguna, responsabilidades mayúsculas que, en el caso de los hombres, hacen que enfrenten uno de sus más grandes retos: ser padres.

La sociedad les había asignado un rol un tanto severo: era el que regañaba, el que imponía las reglas del juego. Los tiempos han cambiado y hoy en día no es nada raro que la figura paterna se asocie a ternura, amor, comprensión y dedicación.

En Los Pipitos el ser padre requiere aún más valentía y tesón pues con la discapacidad, nuestras hijas e hijos requieren más atención. Algunos flaquean y se van, pero los que se quedan dando la batalla por el bienestar de sus vástagos… ¡vaya que sí son ejemplos dignos de imitar!

A los padres Pipitos no les da pena llorar al ver que su hija o hijo da sus primeros pasos, cuando ya le habían dicho: no va a caminar; el corazón se les ensancha de orgullo al escuchar la palabra papá, pero que para un niño o niña con discapacidad implica mayor esfuerzo. Ellos no fallan a una terapia y se convierten en payasos para mitigar el dolor que a veces sienten sus hijos, un dolor necesario, un dolor que quisieran absorber y hacerlo desaparecer.

En Los Pipitos es común ver a los padres cantando, bailando, riendo a carcajadas, animando a su hija o hijo mientras participan en una competencia deportiva o en un espectáculo artístico; ellos son parte activa de su desarrollo, los impulsan a seguir adelante y juntos viven momentos únicos y memorables.

Para la Junta Directiva Nacional de Los Pipitos es un honor tener a tayacanes de su talla a nuestro lado; con ustedes nuestra Asociación crece y se fortalece pues son una pieza vital de nuestra gran familia y merecen todo nuestro respeto y admiración.

Junta Directiva Nacional Los Pipitos

A LA LUZ DE LA VIDA

El tiempo comenzó a caminar sin pedir permiso, quedando postrados el recuerdo del internado de la maestra Lolita y los cuidados del tío Cresencio.

Una mesa de comedor contigo a la cabeza papá, Napoleón Cruz González, fue la más tácita muestra de amor que me diste al llegar con una torta pequeñita para una familia de siete hijos. Ese gesto me hizo ver en ti, tu determinada decisión de hacer de tu familia personas que aprendieran a compartir y amarse bien.

Surgió Guapotal con tu arraigada dedicación. Abriste camino en la vida matrimonial cuidando y amando a mamá, Aminta Suárez Castillo, con verdadero compromiso cristiano. Supiste inculcar en Janet la obligación de cuidar de nosotros; le diste a Napoleón la responsabilidad de trabajar lo que junto a mamá edificabas y a cada uno nos diste la opción de recorrer el camino de las ciencias y las letras.

Gracias a ti, estamos aquí contigo, sin habernos contaminado del mal porque tú supiste guiarnos en cada una de las etapas de nuestras vidas, saboreando tu presencia, respirando tu mismo aire, sintiéndote tan nuestro, tan cercano y tan digno. ¡Ay papá cuánto te quiero!

Fuiste y eres ejemplo de fortaleza, bondad, humildad y unidad familiar. Tu rostro muestra tus ganas de vivir. Ni las enfermedades ni los años hacen mella en ti. Nos has mostrado a Cristo día a día traduciendo tu fe cristiana en cada una de tus acciones y palabras. Para ti, no existen fronteras ni dinero. Solo existe el amor, el respeto y el espíritu de lucha.

Y tu sonrisa, padre, suena tan arrancada del alma es la esencia misma de tu carácter tiernamente afable. Y tu costumbre de caminar —evitando manejar un vehículo del año— es sencillamente para tener la oportunidad de saludar a quien encuentras. Ahí estás padre, siendo humilde, amistoso, alegre, jovial, mostrando tus ojitos verdes bribones que saltan de alegría. ¡Cómo te admiro!

Y veo cómo te respetan tus trabajadores, cómo te admiran tus sobrinos y cómo te estiman tus hermanos. A tu lado están tus amigos de antaño, a quienes has sabido atender en sus quebrantos físicos y así tiendes la mano a quien precisa de tu ayuda. Te adoro padre y te doy gracias por ser el mejor padre del mundo, feliz Día del Padre.

Ivet Cruz

TIERRA DE ADVENEDIZOS

Por tradición la norteña ciudad de Matagalpa ha sido la meca de los advenedizos en Nicaragua, a la que siempre los mismos llegan a buscar mejores condiciones de vida para quedarse a vivir ahí para siempre; pues Matagalpa les ofrece lo que sus sitios de origen no les promete, razón por la cual son cada vez más los advenedizos que podemos ver convirtiéndose en gente de gran futuro próspero y económico.

Podemos decir que Matagalpa es la tierra de advenedizos, porque es un pueblo muy hospitalario por naturaleza con el forastero o extranjero.

Salvador Pérez González

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