WASHINGTON/EFE/AFP
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, afirmó ayer que “empezando el mes que viene y hasta finales de año” se podrá retirar a 10,000 soldados de Afganistán y que para septiembre de 2012 se habrá repatriado a 33,000 militares.
Obama habló así en un discurso a la nación desde la Casa Blanca para explicar el calendario de salida de Afganistán, donde en la actualidad se encuentran desplegados 100,000 soldados estadounidenses.
“Este es el comienzo, no el final, de nuestro esfuerzo para acabar esta guerra”, afirmó el presidente, quien en diciembre de 2009 ya había prometido que la retirada de Afganistán comenzaría en julio de 2011.
Los 33,000 militares representan los refuerzos desplegados a lo largo del año pasado para detener el avance de los talibanes, impedir que Afganistán volviera a convertirse en un santuario para Al Qaeda y acelerar la formación de las tropas afganas, objetivos que el Gobierno estadounidense considera cumplidos.
En un momento clave para la estrategia de seguridad nacional, Obama también señaló en un discurso de 13 minutos en horario central de televisión que Estados Unidos no seguirá intentando construir un Afganistán “perfecto” a partir de un país devastado por generaciones de violencia.
“Esta noche nos reconforta saber que la marea de la guerra se está alejando”, dijo Obama desde la Casa Blanca. “Aunque hay días oscuros por delante en Afganistán, la luz de una paz segura puede verse a la distancia. Estas largas guerras llegarán a un final responsable”, afirmó.
El resto de los soldados estadounidenses regresará paulatinamente para completar la retirada en 2014, fecha acordada en la cumbre de la OTAN el pasado noviembre en Lisboa. A este respecto, indicó que en mayo de 2012 se celebrará en Chicago la cumbre de la OTAN, para dar forma a las próximas fases de la transición.
“Tendremos que trabajar duramente para mantener los logros que hemos obtenido, a medida que retiramos nuestras fuerzas y efectuamos una transición responsable para traspasar la seguridad al Gobierno afgano”, explicó el presidente estadounidense.
En su mensaje, Obama aseguró que EE. U.U comienza su repliegue “desde una posición de fuerza”, pues los talibanes han perdido una serie de plazas fuertes y ha muerto el líder de la red Al Qaeda, Osama bin Laden. Declaró que los documentos encontrados en la residencia donde murió Bin Laden muestran que la red terrorista está “bajo tremenda presión”.
El presidente indicó que en esos documentos Bin Laden “expresaba preocupación de que Al Qaeda había sido incapaz de reemplazar de modo efectivo a terroristas experimentados muertos y que Al Qaeda ha fracasado en sus esfuerzos por retratar a EE. UU. como en guerra con el Islam”.
“Al Qaeda sigue siendo peligrosa y debemos ser vigilantes contra sus ataques, pero hemos puesto a Al Qaeda en el camino de la derrota y no cejaremos hasta que se haya logrado el trabajo”, señaló.
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