CORRESPONSAL/RAAN
Familiares de Jimmy Jarquín Vargas, de 23 años; Apolinar Jarquín Vargas, de 25 años, y Julio Vargas Obando, de 40 años, denunciaron en Siuna que tanto el Ejército y la Policía actuaron de mala fe al rafaguear sus viviendas a las 4:00 a.m. del miércoles.
Ivania Jarquín, hermana de Jimmy y Apolinar Jarquín, muertos en un supuesto enfrentamiento con las fuerzas militares, dijo que llegaron lanzando balas desde la madrugada.
La familia Jarquín vivía en la comunidad de La Rampla, ubicada a 45 kilómetros al suroeste de Siuna, en la casa las autoridades ocuparon un fusil AK, una escopeta y dos revólveres, así como municiones de armas.
Tanto el comisionado mayor Otilio Duarte y el coronel Francisco Ruiz reiteraron que la operación se realizó con orden de allanamiento a las 6:30 a.m. y que los ahora fallecidos salieron de sus viviendas disparando contra la patrulla militar.
Vilma Vargas, madre de los hermanos Jarquín, dijo que estaba haciéndole el desayuno a sus hijos a las 4:00 a.m. cuando se dio la balacera. Asegura que su hijo Apolinar cayó vivo y que luego los militares lo terminaron de matar.
Ayer los fallecidos fueron trasladados a Siuna y llevados a la Iglesia católica Sangre de Cristo, donde los familiares los velaron.
PIDEN INVESTIGACIÓN
Vargas pidió una investigación sobre el accionar policial y del Ejército en la comunidad, porque considera que se violentaron todos los derechos consignados en la Constitución Política.
Los familiares de las víctimas aseguran que ninguno integraba la banda delincuencial los Jarquínes, tal y como dicen las autoridades policiales.
Estas personas eran buscadas por las autoridades por ser los presuntos autores de asesinato y otros delitos.
Esta banda según las autoridades policiales operaba en comunidades de Rosita, Bonanza y Siuna.
Ver en la versión impresa las páginas: 6 B