CORRESPONSAL/ESTELÍ
A pesar del cansancio y el fuerte estrés al que fue sometida la señora Maximina Ruiz, secuestrada el lunes por un grupo de delincuentes hasta el momento desconocidos, logró sonreírle a la familia que la esperaba muy entusiasmada en la ciudad de Estelí, después de ser liberada.
Entre las pocas palabras que la señora Ruiz, de 86 años, dijo a periodistas locales de Estelí, mencionó que no logró identificar a ninguno de sus secuestradores.
“Eran bastantes”, dijo la señora sin detallar cuántos eran los delincuentes.
Expresó que los sujetos permanecían mudos, porque no pronunciaban ninguna palabra. “A mí no me hablaban”, reiteró Ruiz quien agregó que sintió mucho temor porque pensó que los antisociales la apuñalarían.
En cuanto a posibles recompensas en un primer momento, doña Maximina relató que su esposo Francisco Moreno iba a entenderse con los delincuentes.
Sin embargo, don Francisco Moreno Tórrez, de 93 años, esposo de Ruiz, relató que los secuestradores no recibieron ningún dinero porque no les dio tiempo de nada, debido a la persecución que emprendió la Policía que logró ubicar a la señora en una comunidad del municipio de El Sauce, departamento de León.
“La Policía actuó con tanta eficacia que a esa gente no le dio tiempo de nada. (La Policía) fue cercando casa por casa en todos los sitios, donde había caminitos había un retén. Unos 150 hombres armados. Estaba cercado El Sauce, había bastantes policías”, dijo Moreno, negando de esa forma haber pagado alguna cantidad a los delincuentes.
EL SECUESTRO
Ruiz y Moreno Tórrez fueron secuestrados a las 7:20 a.m. del lunes, cuando iban llegando a la finca que poseen en el kilómetro 110 de la Carretera Panamericana, entre Sébaco y San Isidro.
Los ancianos iban acompañados por su hijo Danilo Moreno Ruiz, quien conducía una camioneta con placas ES 09512 al momento en que tres hombres los encañonaron con fusiles AK.
Moreno Ruiz relató anoche que los hombres lo ataron con cinta adhesiva y lo metieron a un dormitorio de la finca, cerca de donde previamente habían encerrado a varios trabajadores. Luego se llevaron a los ancianos sobre la ruta a León.
“Ellos sabían a qué hora íbamos a llegar, nos estaban esperando”, relató Moreno Ruiz.
En tanto Moreno Tórrez fue liberado más tarde en el sector de Las Mangas, en la carretera San Isidro-León, pero los maleantes se llevaron a Ruiz manteniendo en zozobra a los familiares, quienes nunca tuvieron contacto con los secuestradores.
Una fuente militar reveló que los secuestradores abandonaron a la anciana en Saslale y un transportista la vio en la carretera y la llevó hacia El Sauce. Luego llegó a Sébaco.
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