Mientras la Policía Nacional mantiene que un asaltante perpetró un robo antes de ser abatido a balazos el pasado martes en un bus de la ruta 114, en Managua, el abogado defensor del ahora fallecido manifestó que este no iba robando sino en la persecución de una de las supuestas víctimas que lo había llevado a los Juzgados por el delito de amenaza con arma.
Edward José Castillo Fonseca, alias “El Loco”, es el joven que murió después que la Policía le propinara un balazo en la cabeza.
La comisionada mayor, Glenda Zavala, aseguró que ya tienen sospechosos, pero que no pueden brindar nombres para no entorpecer las investigaciones.
“Hemos asignado un equipo específico para este caso, que está trabajando tiempo completo y hasta en horas de la madrugada para establecer conexiones y determinar la ruta que tuvieron los sujetos que violentaron la iglesia”, detalló la comisionada mayor.
Personas allegadas a monseñor Pitito aseguraron que se recupera poco a poco del susto y las lesiones que recibió de parte del grupo de vándalos que amordazaron a los vigilantes y a tres personas que estaban orando en el interior de la iglesia.
El comisionado Pablo Mendoza Rugama, jefe de Auxilio Judicial del Distrito Uno de la Policía Nacional, brindó detalles sobre la camioneta y las armas que utilizaron los delincuentes.
“Los sujetos iban a bordo de una camioneta blanca doble cabina y marca Toyota Hilux, portaban dos fusiles AK, dos pistolas calibre 36 y se auxiliaron de mecates y cinta adhesiva transparente para amordazar a las víctimas”, detalló Mendoza.
La jefatura del Distrito Uno de la Policía de Managua sostuvo que reforzarán la seguridad en las cercanías de las iglesias, colegios y paradas de buses a fin de evitar actos delictivos.
[/doap_box]
Hasta la tarde de ayer, en torno al caso, la Policía solo tenía la denuncia del conductor del bus de la ruta 114, placas M1009, quien iba como rehén en el supuesto asalto perpetrado por Castillo Fonseca, de 26 años, quien atacó a balazos a los oficiales que lo perseguían.
El caso está en manos de la Dirección de Crímenes Relevantes de Auxilio Judicial Nacional (DAJ).
En el lugar de los hechos, cerca de la rotonda El Periodista, los oficiales hicieron entrevistas a ocho pasajeros y varios coincidían en que fueron asaltados y detallaron sus pérdidas.
Sin embargo, la pasajera Karla Almendárez dijo que Castillo Fonseca no los asaltó, sino que armado de una pistola se subió al bus a la fuerza por la puerta de atrás y les pedía tranquilidad.
”NO ME DEFIENDA COMPADRE”
El abogado Pedro Alonso, quien hasta antes de la muerte de Castillo Fonseca era la defensa técnica de este, manifestó ayer que el joven era acusado del delito de amenaza con arma en perjuicio de tres víctimas en el Juzgado Sexto Local Penal.
Agregó que Castillo Fonseca en ningún momento sacó el arma de fuego dentro de los Juzgados, pero de manera verbal amenazó a dos de las víctimas. “Yo me enojé con una de las víctimas porque miré que también estaba hostigando mucho (a Castillo)”, indicó Alonso.
Manifestó que el procesado, antes que se diera el hecho le expresó en los Juzgados que quien mataba a “El Gordo” era él, en alusión a una de las supuestas víctimas.
Alonso comentó que lo que ocurrió en el caso de Castillo quizás no fue un asalto “sino que Edward iba siguiendo a las víctimas de ese caso y se le subió alguno en el bus y a lo mejor fue hasta ‘El Gordo’ y él (Castillo) se subió y la gente pensó que era asalto, pero evidentemente lo que tal vez él (procesado) quería era matar a la persona que estaba hostigándolo como testigo en la causa”, señaló.
Ver en la versión impresa las páginas: 1 A ,7 A